A los 19 cuidaba niños en un hogar, a los 21 quedó en estado vegetativo y ahora los pequeños cuidan de ella

Macarena tenía 21 años cuando su vida y la de su familia cambió para siempre: fue arrollada por un automovilista alcoholizado, a la salida de un boliche en Costanera en 2015. A menos de una semana del inicio del juicio, su familia pide Justicia y cuenta esta conmovedora historia.

Macarena tenía 21 años cuando fue arrollada por un automovilista, a la salida de un boliche de la Costanera en 2015
Macarena tenía 21 años cuando fue arrollada por un automovilista, a la salida de un boliche de la Costanera en 2015

Alos 19 años Macarena Mendizábal cursaba el segundo año de Psicología en la UCA. A los 19 años, trabajaba en su tiempo libre como voluntaria en un hogar para niños, en la localidad bonaerense de Florida: le daba cuidado, contención y cariño a bebés y menores en situación de alta vulnerabilidad social.

Uno de ellos, de apenas un año y medio, se robó su corazón. Conectaron tanto que con “Javi” se volvieron inseparables. Tanto, tanto que adquirió los permisos para llevárselo a su casa los fines de semana y sacarlo a pasear. El bebé pasó a formar parte no solo de la vida de “Macu” -como la llamaba él- sino también de toda la familia Mendizábal.

Macarena tenía 21 años cuando fue arrollada por un automovilista, a la salida de un boliche de la Costanera en 2015

“A donde iba Macu iba con Javi. Ella lo cuidaba como si fuera su bebé, le cambiaba los pañales y le daba la mamadera. Lo vio ir a su primer día de jardín, le compró las zapas y la mochila. Y lo llevó a la playa por primera vez“, recuerda su prima Solana Aruj.

Todo cambió dos años después, el 5 de abril del año 2015, cuando Maca ya tenía 21 años y ya cursaba el 4° año de Psicología. Entrenaba patín artístico cinco horas diarias y había sido dos veces campeona nacional.

Aquel día fue a bailar con amigos a la Costanera. Dejó al pequeño Javi durmiendo con su mamá en Ramos Mejía. A la vuelta, le dio la llave del auto a uno de sus amigos, Ramiro Sala Giménez, y se subió en el asiento del acompañante.

Cuando estaban cruzando el semáforo de Pampa y Obligado -en verde, según declararon siete testigos- un auto impactó de lleno sobre la puerta del conductor. Del otro lado, un Honda Civic conducido por Santiago Silvoso, un corredor de Fórmula 4 de 37 años, quien manejaba a más de 100 kilómetros por hora con 1.46 de alcohol en sangre. Macarena quedó al borde la muerte.

Pese a los esfuerzos de los médicos por recomponer los daños el golpe fue brutal: “Lo que nos explicaron es que el impacto del choque hizo que el cerebro girara adentro del cráneo” explicó su mamá, Adriana Aruj.

“Uno tiene que aceptar que Maca sigue estando pero no es nuestra Macarena, la que se ve patinando en las fotos. Es totalmente distinta”, expresó su mamá, mientras que su papá afirmó: “independientemente de lo que la medicina diga, Macarena está muerta en vida”.

𝑠𝑜𝑙𝑎𝑛𝑎@solanaruj

voy a contar una historia muy bella:
mi prima maca tenía 19 años cdo empezó a hacer voluntariado en un hogar de niños
traia bebes para pasar el fin de semana, los cuidaba, llevaba a pasear, etc.
de muchos bebes había uno que la podía: javi

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“Cuando nos llaman para contarnos lo que había pasado a Macu, el nene estaba durmiendo en casa, así que lo despertamos y lo llevamos a upa hasta el hospital Fernández, donde estaba internada”, contó Aruj.

Después tuvieron que devolverlo al hogar, y desde allí empezaron a llegar llamadas informando que el nene estaba muy triste. “Esperaba a Maca y ella no llegaba”, detalló Adriana.

Un día fueron a buscarlo y lo llevaron a verla. Le explicaron lo que había pasado (en el 2015 Javi tenía tres añitos) y “nunca más nos soltó la mano”, reveló la mamá de Macarena.

“Para él también fue muy duro, pero hoy viene, la cuida, pasea con ella. Ya tiene siete años”, concluyó.

Adriana y su marido decidieron seguir haciendo lo que hacía su hija y tomaron la posta del cuidado de Javi, hasta que finalmente fue revinculado con su madre biológica.

“Ahora es él el que viene a casa a visitar a Maca. Le habla, le agarra la mano y la saca a pasear en la silla de ruedas, como una forma de devolverle todo lo que Maca hizo por él”, concluyó.

A cuatro años de esa madrugada trágica y a una semana del inicio del juicio oral (23, 24 y 30 de septiembre próximos) se viralizó un hilo de Twitter donde su prima cuenta la emotiva historia entre Maca y Javi y pide Justicia. Santiago Silvoso estará en el banquillo de los acusados.

Su familia se lamenta por todas las desinteligencias judiciales que dilataron la causa y que permitieron que el acusado haya estado libre durante los últimos cuatro años.

20 días atrás, Silvoso les ofreció dinero para evitar la instancia judicial: “Nos ofreció $500 mil, cifra que no se compara con los daños que le causó a mi hija. Aunque ella no murió, es como si estuviese muerta en vida. Nunca más pudo tener una vida normal. No se despierta. Está asistida por 15 personas todos los días y cada vez se le complica más respirar. Es un padecimiento para todos, pero mucho más para ella”.

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