Francisco Oneto, abogado del futbolista Jonathan Fabbro quien fue extraditado el jueves desde México y declarará este viernes en la causa en la que está acusado de abusar de su sobrina de 11 años, minimizó los chats aportados como pruebas del abuso y aseguró que esos intercambios “son los que tiene cualquier sobrina con cualquier tío”.

“No hay chats, hay capturas de pantalla; no está el chat completo, y los que hay son los que tiene cualquier sobrina con cualquier tío”, aseguró en la puerta de los tribunales el colegiado.

En conferencia de prensa previa a la declaración del ex jugador de Boca y River, el abogado descreyó de los chats difundidos en los medios asegurando: “Yo tranquilamente puedo mañana agendar un teléfono, pongo una foto de perfil y me auto amenazo“.

Consultado sobre la otra denuncia efectuada contra el jugador en Paraguay por una menor que es familiar de su pareja, la mediática Larissa Riquelme, Oneto respondió a los periodistas de modo sugestivo que “averiguen si no hay coordinación entre los denunciantes”.

 

Acusación y sospecha

El caso se conoció en junio del año pasado, aunque la causa se había iniciado en abril luego de que la madre de la menor denunciara los hechos ante la Justicia. La niña le contó a su familia lo que le ocurrió después de que su hermano se diera cuenta de que estaba chateando con Fabbro, conversaciones que quedaron registradas en audios que fueron aportados como prueba a la causa.

El jugador está imputado por “abuso sexual agravado por el vínculo” y según consta en el oficio girado a Interpol los hechos habrían ocurrido cuando la niña tenía entre 6 y 11 años. Y, también, está bajo la lupa de la Justicia paraguaya, donde una fiscal lo imputó por abuso sexual de una niña de cinco años y pidió su captura internacional.

El jugador declarará hoy ante el Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Criminal de Instrucción Nº 32, a cargo de Santiago Quian Zavalía, que tendrá 10 días para resolver su situación procesal. En tanto, Oneto informó que desde la defensa realizarán un pedido de excarcelación.

Fuente: Télam