Carlos del Señor Hidalgo Garzón

Carlos del Señor Hidalgo Garzón

Las organizaciones Abuelas de Plaza de Mayo e H.I.J.O.S. denunciaron que el genocida de la última dictadura cívico-militar Carlos del Señor Hidalgo Garzón, beneficiado con prisión domiciliaria pese a sus delitos de lesa humanidad, violó su situación y sale a pasear por las calles. Además, lo hace portando un arma.

 

Ambas agrupaciones de DD.HH. reclamaron al al Tribunal Oral Federa l1 de San Martín la inmediata detención del genocida y de su esposa, María Francisco Morillo, para hacer efectivo el cumplimiento de la pena en la causa por la apropiación de Catalina de Sanctis Ovando.

 

Hidalgo Garzón fue condenado en 2014 a prisión perpetua e inhabilitación absoluta por su participación en crímenes de lesa humanidad en el centro clandestino de detención La Cacha.

 

El 22 de diciembre último, Casación le otorgó el beneficio de la prisión domiciliaria, que se hizo efectivo el 10 de enero de 2018. Dos días después, el reo violó las condiciones impuestas, hecho que fue registrado por el Programa de Asistencia para Personas Bajo Vigilancia Electrónica los días 12 y 15 de enero.

 

Además, se pudo constatar que durante un asalto que ocurrió en su casa los ladrones se llevaron 200 mil pesos y dos armas: una escopeta y una pistola, según el propio reporte policial.

 

Además, Abuelas consigna que “la situación reviste aún mayor gravedad si se tiene en cuenta que Catalina de Sanctis Ovando, nieta restituida en 2008 que fue apropiada por Hidalgo Garzón y Morillo, denunció durante un juicio que desde su restitución el ex militar le envió cartas amenazantes a ella y a su pareja”.

 

Por todo lo expuesto, la querella de Abuelas presentó una nota ante el Juzgado Federal Número 1 de La Plata y ante el TOF Número 1 de La Plata para solicitar que se le revoque el beneficio, que, además, ya había violado en 2013, cuando se le concedió por primera vez.

“En 2013, Hidalgo Garzón y María Francisca Morillo fueron condenados por la apropiación de Catalina 15 y 12 años de prisión, respectivamente. A diez años de la restitución de identidad de Catalina y a cinco de la condena a sus apropiadores resulta irrisorio que aún no hayan cumplido ni un solo día de cárcel por estos hechos”, indicó Abuelas en un comunicado.