ACOSO SEXUAL, VIOLENCIA LABORAL E INTENTO DE SUICIDIO EN UPCN

“Hoy que ya no siento temor a ellos, puedo y he decidido hablar. “
Una trabajadora del Sindicato Unión del Personal Civil de la Nación (UPCN Mendoza) fue despedida en diciembre del año 2019, a partir de ese hecho y el contexto en el que sucede el despido (intento de suicidio de la denunciante en su lugar de trabajo) decidió no callar más. Entendemos que el silencio es una de las principales consecuencias de la violencia machista, por esto cada vez que una mujer decide hablar, atrás estamos miles. Nuestra premisa fundamental es creerles a todas las mujeres que denuncian diferentes hechos y casos de violencias que sufren a diario. Tal es el caso de esta trabajadora administrativa de UPCN que desde hace meses recibe el acompañamiento de distintas organizaciones sindicales, sociales, políticas y feministas que luchan contra la erradicación de la violencia contra las mujeres y disidencias.
La compañera trabajadora del sindicato UPCN ubicado en calle Montecaseros 1436 de Ciudad, denuncio en el mes de febrero del corriente año a autoridades de dicho establecimiento por una serie de hechos de abuso sexual, violencia laboral y violencia de género que padeció en su lugar de trabajo. Los mismos se desarrollaron en los años 2017, 2018 y 2019 y culminaron con un despido “justificado” como modo de disciplinamiento permanente.
El despido se dio de manera arbitraria según la denunciante, y luego de tres años de acoso, maltrato laboral y abuso sexual, cuando las autoridades le comunicaron de palabra que se terminaba la relación laboral, la compañera trabajadora en medio de una desesperación y estado de nervios intentó quitarse la vida. Al lugar asistió personal policial, ambulancia y familiares para contenerla. Finalmente, luego de unos días llegó el telegrama de despido en medio de una internación y tratamiento psiquiátrico. El estado de salud actual es vulnerable, así como su situación económica. Una vez más, las mujeres somos víctimas del ejercicio de poder con medios autoritarios, violentos y desiguales. La victima tiene la intención de que quede claro que el atentado contra su integridad física fue producto de los tres años de maltratos y hostigamiento que soportó atemorizada y amenazada para no perder su fuente laboral.
Las denuncias por Violencia de Género corresponden a abusos sexuales cometidos por Eduardo Buscemi parte de la comisión directiva nacional y responsable de la normalización del sindicato en Mendoza. Los mismos se dieron en el ámbito laboral y establecimiento ubicado en la Ciudad de Mendoza. Por su parte, la denuncia también afecta a Walter Pérez, Secretario de Organización y Gustavo Luna, Secretario Gremial, ambos empleados estatales de la provincia de Mendoza; quienes hostigaron, persiguieron, maltrataron y finalmente despidieron a la trabajadora en cuestión. Los hechos de violencia que rondan entre el maltrato psicológico, verbal, hostigamiento laboral, abuso de poder y abuso sexual se dieron siempre en el ámbito laboral donde la mayoría de miembros tenían pleno conocimiento de lo que sucedía.
Pedimos que se termine con la violencia en todos los ámbitos donde nos desarrollamos y que se acaben las complicidades que permiten que la violencia siga siendo parte de nuestra vida cotidiana. El movimiento obrero y sus sindicatos son herramientas de los y las trabajadores para mejorar sus condiciones laborales y calidad de vida. De ningún modo podemos permitir que el ejercicio de nuestros derechos se de en un contexto de violencia con una red de cómplices que repiten y reproducen la violencia patriarcal con nuestras compañeras y compañeres. ¡QUEREMOS SINDICATOS LIBRES DE VIOLENCIA!
Para terminar llamamos a todos, todas y todes a sumarse al repudio de estos hechos y todos los que nos atraviesan socialmente y terminan en los peores casos de femicidios aberrantes. En nuestro país muere una mujer cada 24 horas y en lo que va del año llevan más de 60. ¿Hasta cuándo vamos a permitir esto?
“Quiero que quede claro, que nada de lo que aquí denuncio tiene que ver con el menosprecio de la política o de las organizaciones. Todo lo contrario, decidí hablar y denunciar, porque creo que las instituciones y los sindicatos no pueden seguir funcionando bajo esta lógica patriarcal, violenta y de sometimiento de las compañeras, ya que nos empuja hasta el punto de preferir la muerte a seguir padeciéndola. Deben ser espacios de libertad, donde nos permitan desplegar nuestra creatividad y actuar nuestras posibilidades, para ponernos al servicio de quienes lo necesitan y construir una nación cada día más justa.
Me quitaron mi libertad, me quitaron mi trabajo, tanto que me quitaron hasta el miedo. Por eso me paro, y denuncio. Llamo a mis compañeras, a hacer lo mismo en caso de estar sufriendo violencia de cualquier tipo, e insto a las autoridades nacionales de UPCN a tomar medidas urgentes al respecto para hacer cesar cualquier situación similar que pueda estar sufriendo otra compañera en otras delegaciones del país.” Afirmó la trabajadora violentada.
-DENUNCIA REALIZADA EN LA UFI, FISCALIA DE DELITOS CONTRA LA INTEGRIDAD SEXUAL-

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