Adriana Aguirre: «Con las propiedades, Ricardo me compensa todo el daño que me hizo»

La vedette habló de su presente amoroso y de cómo está su relación con su expareja.

Adriana Aguirre: "Con las propiedades, Ricardo me compensa todo el daño que me hizo"
Adriana Aguirre: «Con las propiedades, Ricardo me compensa todo el daño que me hizo»

Adriana Aguirre (69), ya instalada en Mar del Plata, donde encabeza la revista Un loco súper show, de lunes a domingo, a las 23, en el Teatro de La Campana, con Torry Palenzuela -quien además es el productor- y con su exmarido, Ricardo García, habló de su momento actual.

«Para mí es un volver a empezar en todos los aspectos de mi vida, en el amor y en el trabajo, con mi edad y en medio de una pandemia que nos azota. Hemos venido a hacer temporada casi por amor al arte, como quien dice. Pero estamos trabajando y llenamos el aforo todas las noches. Según el protocolo, que se cumple a rajatabla, pueden entrar 120 personas, de acuerdo a la capacidad de nuestra sala», dijo en diálogo con La Nación.

«Tan profundo es este volver a empezar que, de alguna manera, canto la canción de Alejandro Lerner a dúo con él porque en el teatro ponen el tema y yo lo entono. Es realmente lo que siento, que en medio de la desolación que sufrimos en el mundo, yo vuelvo a empezar», remarcó.

Respecto a cómo se siente, expresó: «Me siento más fuerte que nunca porque, encima, la bronca me empuja. No es odio, sino bronca. Y nunca tuve resentimiento, porque no soy una mina resentida. Es más, a mi ex ya lo perdoné, tenemos muy buena relación comercial y de trabajo. Eso está a la vista porque me pidieron ingresarlo en el elenco y acepté porque yo no le corto la fuente de trabajo a nadie y además nos llevamos bien en cuestiones de negocios. ¿Por qué no trabajar con él entonces? Tengo el privilegio de ser una figura convocante, el público me quiere y me sigue, y pude volver a trabajar. Obviamente no lo voy a desaprovechar».

«Somos socios en unas cuantas cosas aunque ya no en el amor. No tenemos nada que ver en el amor. Él ya está conviviendo con una pareja que conoció hace dos años a mis espaldas, y fue lo que provocó esta ruptura. Me dijo que no se había enamorado pero no negó la relación. Y no soy una mujer que hace la vista gorda y mira para otro lado. No quiero que mi marido tenga una amante. Y él la tuvo, aunque ahora es su pareja», explicó sobre su relación con Ricardo.

«Tuvimos una larga cuarentena juntos y en esos meses hablamos mucho, hasta que llegamos a un punto de inflexión. Y nos preguntamos: ‘¿ahora qué hacemos?’ Éste es un país monogámico, no estamos en Arabia o en países que aceptan la poligamia. Sé que hay hombres y mujeres que tienen sus amantes pero yo no puedo ser tan hipócrita conmigo misma, saber esa situación y aceptarla. Me di cuenta que esto no iba, que no había vuelta atrás y que él no iba a cambiar. Porque los tipos grandes, que pasaron los 65 años y son machistas, no van a cambiar su forma de ser ni su actitud. Me di cuenta que la que tenía que cambiar el juego era yo. Y me dije: esto da para un divorcio y no para otra cosa. Así fue. Nos llevamos bien como socios, somos honestos», apuntó.

Y habló de su nuevo amor: «Es un abogado de uno de los cinco estudios más grandes del país. No es el amor de mi vida, apenas nos estamos conociendo». E hizo hincapié en que no le «mete fichas» con que le reclame a su exmarido los 60 millones de pesos por compensación económica por los 26 años juntos.

Adriana Aguirre y Ricardo García

«Que se quede tranquilo (Ricardo) porque, por el momento, no me mete fichas. Ni mi propio abogado tampoco. Nunca le hice daño a nadie en toda mi vida y no se lo voy a hacer a un hombre que amé durante tantos años y con quien compartimos todo, lo bueno, lo malo, lo lindo y lo feo. Entonces hicimos la división de común acuerdo. Es una determinación que tomé, porque no podría pagarme ni un millón«, manifestó.

Y detalló: «Y no es una cifra que yo haya inventado sino que sacó mi abogado, en base a los 26 años de matrimonio. Y se paga en efectivo. Sé que Dios me va a premiar por el hecho de no hacerle daño a alguien que sí me hizo daño a mí. Creo que fue una división de bienes justa. Me compensa con las propiedades todo el daño que me hizo. Una vez más, vuelvo a empezar con mucha fuerza, como una buena guerrera que soy«.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.