Asamblea comunitaria en la boca de la Mina 5 en Río Turbio. (Crédito foto: Twitter @ATESantaCruz)

Asamblea comunitaria en la boca de la Mina 5 en Río Turbio. (Crédito foto: Twitter @ATESantaCruz)

De una ciudad atravesada por una avenida que se llama de un lado “De los Mineros” y del otro, “Yacimientos Carboníferos Fiscales”, solo puede esperarse lo que sucedió en Río Turbio: la comunidad salió a la calle a apoyar la lucha de los trabajadores de Yacimientos Carboníferos Río Turbio (YCRT), luego de que el Gobierno nacional enviara 200 telegramas de despido.

Pero semejante demostración de fuerza, recibió la respuesta predecible del Estado de Cambiemos: la militarización de la localidad. “Trajeron 300 gendarmes y como vieron que se convocó el pueblo, mandaron al ejército de Rospentek a poner los colectivos y camiones en la boca de mina para que los compañeros no pudieran ingresar”, denunció Adonisdelegado de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) y minero de Río Turbio.

“La decisión es bancar la mina. Si tocan a uno tocan a todos”

“Recibimos 200 telegramas de despido para los trabajadores de la planta minera. Estuvimos en asamblea permanente con los compañeros y se tomó la decisión de tomar la mina”, contó. En total son 215 operarios despedidos, pero se teme que representan la punta del iceberg de un achique brutal que pretende llevar adelante el Gobierno con la intervención de YCRT en manos de Omar Zeidán, un hombre que responde al senador nacional Eduardo Costa de la Alianza Cambiemos.

Pedro Díaz fue despedido con 35 años de trabajo en la mina de Río Turbio.

Para intentar destrabar el conflicto, los delegados de los trabajadores se reunirán el martes próximo con las autoridades de la empresa en Buenos Aires.