Un casero comenzó a ser juzgado este lunes por el crimen de Camila Bordala pibita de 11 años violada y estrangulada en febrero pasado en una propiedad que el imputado cuidaba en Junín.

El debate inició a las 10.42 horas en el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 1 de esa ciudad del centro de la provincia de Buenos Aires y se estima que en las dos audiencias previstas declaren unos 15 testigos.

En el banquillo de los acusados, se sentó Juan Carlos Varela, quien se encuentra actualmente detenido en la Unidad Penal 3 de San Nicolás.

El tribunal que lo juzga está integrado por los jueces VilasecaMelilli y Piegari; mientras que el fiscal será Sergio Terrón, quien también llevó a cabo la instrucción de la causa.

Según fuentes judiciales, la familia de Camila está constituida como particular damnificado, en tanto que Varela contará con una defensa oficial y buscará que lo declaren “inimputable” para evitar una potencial condena a prisión perpetua ya que se lo acusa de “homicidio criminis causa (en este caso cometido para ocultar la violación) agravado por ensañamiento y alevosía”.

Por su parte, Terrón no descarta añadir a esa imputación la figura de “violación seguida de muerte”, aunque esto dependerá de lo que aporte durante el juicio la médica forense que practicó la autopsia de Camila.

Consultada sobre la presunta “inimputabilidad” de Varela, una fuente judicial con acceso al expediente explicó que el acusado se basa en que padeció un cuadro de “amnesia” al momento del crimen.

Entre las pruebas reunidas, existen cinco muestras de ADN levantadas del cuerpo de la víctima que coinciden con su perfil genético.

El hecho ocurrió el 25 de febrero último, en una casaquinta situada en Arias 1559, del barrio Ricardo Rojas, de Junín, donde Varela residía y, a su vez, se desempeñaba como cuidador.

Por su parte, Camila vivía con su familia a metros de esa propiedad y desapareció cuando fue en bicicleta a comprar al kiosco de la esquina.

Como la piba no regresaba, su madre concurrió a la comisaría 1ra. de Junín para realizar la denuncia por averiguación de paradero, por lo que inmediatamente la Policía montó un operativo en la zona para ubicarla y se entrevistó con el cuidador de la casaquinta.

Al requisar el inmueble los efectivos y un grupo de vecinos encontraron a la niña muerta adentro de la bañera, por lo que Varela quedó detenido.

De acuerdo al informe de la autopsia, realizada en el Instituto de Investigación Criminal y Ciencias Forenses Norte, “la muerte de la víctima ha sido tras un paro cardiocirculatorio traumático secundario a asfixia mecánica tras estrangulación por lazo” y además tenía signos de haber sido violada.