Por Gabriel Arias

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Aquel 27 de enero no será una fecha más para la familia que vio “partida su casa en dos”, por una grúa que estaba cargando una pileta para instalarla en el fondo de la vivienda ubicada en el barrio de Mataderos, y que hasta el día de hoy la empresa encargada del trabajo “no se hizo cargo de nada”.

Stella Maris Morales y su esposo Néstor vivieron durante todo este año el dolor que marca la impotencia de poder hacer poco para recuperar su casa, ubicada en Saladillo al 2.600, y sintiendo que la empresa causante del destrozo no se ha hecho responsable de nada.

“Estamos reconstruyendo mi casa con nuestros ahorros, con dinero que nos han prestado amigos y familiares porque la empresa hasta ahora no se hizo cargo. Tuvimos cuatro mediaciones en la cuales se presentaron varias empresas y dos seguros en la primera instancia, y uno ellos no estaba activo por falta de pagos desde noviembre y era perteneciente al dueño de la maquina. El otro tiene un seguro común que no cubre los gastos y por otra parte, en todas las mediaciones la empresa Paolini no se presentó. El abogado que venia a mi casa decía representar a otra empresa pero después nos enteramos que esa empresa es Paolini, por lo tanto, acá vinieron a decir que representaban a Horacio Paolini y una sarta de mentiras, pero nadie se presentó de parte de él, y con todas las mentiras que nos encontramos desde el momento del accidente, que quitaron los calcos que decían Paoloni en la grúa, que dijeron que yo salí a los medios a hablar, cuando salí a hablar por primera vez por pedido de la otra parte, que el deterioro de los techos de mi casa era por desidia mía, cuando al municipalidad todavía no me había levantado la clausura”, relató la mujer a Crónica. 

Si bien no tiene un número específico del costo de arreglar parte de la casa, Stella agregó que son miles de pesos. “Hicimos los techos, aleros, levantamos medianeras, frente, arreglamos vigas de estructura, ya están revocadas las paredes, ya están pasadas las partes eléctricas, está conectado todo el sistema de alarma, la pileta, arreglamos la rampa de discapacitados junto a las barandas. Nos están faltando pisos, que es en el segundo piso porque al primero no se llegó, nos faltan ventanas, rejas, revestimientos, pisos, terminar de conectar el baño y revestirlo, comprar el equipo de aire central que para mí es imposible comprarlo”, detalló.

Respecto a la causa, llevada por el Juzgado Criminal y Correcional 54 a cargo del doctor Walter Candela, la mujer dijo que “están citando a la gente y pidiendo los permisos municipales, porque la municipalidad tienen un expediente donde otorga este permiso, pero hay muchas cosas que están llamando la atención en esto que uno de buena fe no se da cuenta y se da cuanta cuando a uno le pasa estas cosas”.

¿Cómo está la casa?