Los más de 250 despidos, rumores de privatización del organismo y nuevos contratos basura son solo una parte del escenario en el que están embarcados los trabajadores del INTI, que desde hace ocho días hábiles llevan a cabo una huelga para pedir la reincorporación de sus compañeros. Las medidas de fuerza se fueron multiplicando desde fines de enero.

La persecución llegó al punto de que la gerencia de Recursos Humanos emitió un comunicado en el que -si bien reconoce el derecho a huelga amparado en el artículo 14 bis de la Constitución Nacional- les anuncia a los empleados que no les abonará el sueldo correspondiente a los días no trabajados.