Paul Joseph Fronczack desapareció el 26 de abril de 1964, un día después de su nacimiento, cuando una mujer vestida de enfermera tomó un nene de la habitación de su madre en un hospital de Chicago, con la excusa de que necesitaba la revisión de un médico, pero nunca regresó.

Esa mujer les dijo a los padres del menor, identificados como Chester y Dora Fronczak, que iría a ver al doctor con el recién nacido, por lo que la desesperada pareja denunció el rapto.

El FBI se metió de lleno con la investigación y dos años más tarde encontraron a un menor abandonado en la citada ciudad estadounidense de New Jersey.

Ese pequeño tenía las orejas muy similares a las de Paul, el bebé perdido y cuando lo vio, Dora lo identificó como su primogénito y se emocionaron hasta las lágrimas creyendo que era el hijo de ellos, pero el destino tendría guardado otro capítulo para esta familia.

La ficha del bebé perdido.

El niño creció como el hijo de los Fronczack y cuando tenía 10 años descubrió recortes de diarios con la historia del rapto, que le despertaron ciertas sospechas sobre su origen biológico: su apariencia física distaba de la de sus padres.

En 2020 fue cuando decidió someterse a un análsis de ADN que reveló la verdad. Inmediatamente el FBI se puso al tanto de la situación y casi un año más tarde, reabrió el caso.

El hombre que creció como Paul y periodistas de investigación comenzaron una intensa búsqueda para dar con el verdadero paradero del niño secuestrado.

Finalmente una genealogista que ayudó en la pesquisa, CeCe Moore, confirmó el pasado 14 de diciembre, 55 años después, que el hijo de los Fronczack había sido localizado y vivía en una zona rural de Michingan.

“Tengo muchos cabos sueltos para atar”, comentó el sujeto.

“Nuestra investigación sobre este asunto continúa mientras seguimos buscando todas las pistas. Pedimos privacidad para las víctimas mientras continuamos investigando los hechos que rodean este caso”, dijo en encargado de la información.

Hasta el momento el hombre no hizo referencia si le dará una oportunidad a sus padres biológicos o seguirá su vida como hasta ahora.