El Kaizer Chiefs, uno de los clubes más grandes de Sudáfrica, perdió 2 a 0 con el Free State Stars en la Copa Nedbank, y se desató el desastre: sus hinchas invadieron al campo del Moses Mabhida Stadium, para intentar agredir a sus jugadores, que se refugiaron rápidamente en los vestuarios.
El lamentable hecho, que contó con asientos quemados, agresiones en el suelo a un agente de seguridad y rotura de cámaras de televisión, dejó 18 heridos.
Irvin Khoza, presidente de la Liga Premier de Fútbol de Sudáfrica, prometió una investigación exhaustiva sobre los disturbios registrados, aunque no señaló las sanciones que recibirá el equipo. Cabe destacar que los Kaizer Chiefs se encontraban bajo advertencia tras ser multado por 20.000 dólares este mes, luego que sus hinchas arrojaran objetos a la cancha durante un partido anterior.