El misterio del futuro de la economía brasileña bajo el control de Jair Bolsonaro comenzó a develarse. “Argentina y el Mercosur no son una prioridad“, dijo el futuro ministro de Hacienda, Paulo Guedes. Es que los ojos del próximo gobierno están puestos en Estados Unidos y Donald Trump ya le respondió con un guiño.

El jefe de la Casa Blanca y el mandatario electo mantuvieron una conversación telefónica, a la que el magnate definió como “muy buena”, a la vez que aseguró que acordaron trabajar “estrechamente” en varias materias. “¡Acordamos que Brasil y Estados Unidos trabajarán estrechamente en comercio, defensa y todo lo demás! Excelente conversación telefónica, ¡lo felicité!”, manifestó.

Sus palabras fueron reforzadas poco después por la vocera de la Casa Blanca, Sara Sanders“Ambos expresaron el fuerte compromiso de trabajar lado a lado para mejorar la vida de los pueblos de Estados Unidos y Brasil y como líderes regionales de las Américas”. Esta intención de trabajar en conjunto postulada desde Estados Unidos va en línea con el deseo del próximo gobierno de Brasil de “negociar con el mundo”, dejando de lado los acuerdos del Mercosur.

En ese sentido, Guedes definió al bloque regional como “muy restrictivo” y agregó que “Brasil quedó prisionero de alianzas ideológicas”, lo que “es malo para la economía”. “Nosotros nos vamos a ser prisioneros de relaciones ideológicas. Nosotros hacemos comercio. La Argentina no es una prioridad, el Mercosur tampoco es una prioridad. Para nosotros, la prioridad es comerciar con todo el mundo”, insistió.

Respuesta

Ante la nueva postura de Brasil, el gobierno de Mauricio Macri no se quedó callado y aseguró que la labor entre ambos países va a continuar. “Vamos a seguir trabajando conBrasil porque es nuestro principal socio”, dijo el canciller Jorge Faurie, quien agregó: “Hemos construido nuestra historia, nuestras vinculaciones y el Mercosur. Tenemos que seguir trabajando para adecuarnos en función de los tiempos que vive cada uno”.

En ese sentido, manifestó que se trata de países vecinos “con un nivel de integración extremadamente importante y no sólo por el Mercosur, sino también por el tejido de sus relaciones económicas, políticas y sociales”.

Por último, en un claro intento por evitar las controversias, Faurie sostuvo que a los ministros que designe Bolsonaro hay que conocerlos “por sus decisiones fuera de la campaña” y le bajó el tono a la “ideologización” del Mercosur. “Desde el punto de vista de Argentina hemos estado procurando que se cumpla con los objetivos para los cuales fue formado: integración física, energética y comercial”, concluyó.