Unas cien de las 300 personas que trabajaban en la planta de la minera brasileña Vale sepultada por desechos minerales tras la ruptura de una represa de esta compañía ya fueron localizadas y están fuera de peligro, afirmó el presidente de la mayor productora mundial de hierro, Fabio Schvartsman.

“Contábamos con unos 300 trabajadores en esa planta, pero no sabemos cuántos estaban en el lugar en el momento del accidente, aunque ya localizamos a unas 100”, afirmó el ejecutivo en una rueda de prensa en Río de Janeiro, adonde llegó este viernes procedente de Europa.

“Tampoco sabemos cuántos estaban en el restaurante de la planta, ya que era hora de almuerzo, ni cuántos en una de las edificaciones de la administración”, agregó el presidente del gigantesco minero tras admitir que ambos predios quedaron sepultados.

Schvartsman aseguró que el accidente provocó una tragedia humana, más que una ambiental, y que las principales víctimas fueron los empleados de la propia Vale, según consignó la agencia española EFE.

Una de las represas de la Vale en una mina de hierro en jurisdicción de Brumadinho, municipio del estado de Minas Gerais (sureste), se rompió este viernes y un río de lama con residuos minerales sepultó las instalaciones de la empresa y diversas viviendas en áreas rurales.

Tareas de rescate y la decisión del Gobierno

El gobernador de Minas Gerais, Romeou Zema, consideró que las posibilidades de encontrar supervivientes de la ruptura de las represas en Brumadinho son mínimas y estimó que “vamos a rescatar sólo cuerpos”.

El diario brasileño Folha consignó en su página web que Zema dijo haber recibido propuestas de otros estados y del gobierno federal para la operación de auxilio.

“Agradecemos mucho, pero nuestra fuerza de trabajo en el momento es suficiente. Vamos a necesitar ayuda probablemente a partir del lunes (28)”, indicó el gobernador, que además enfatizó que junto al rescate de los cuerpos, la preocupación es acompañar el estado de la represa.

“La fuga hasta ahora parece estable, pero si llueve puede moverse un poco más”, estimó Zema que distinguió el caso de Brumadinho del de Mariana.

En 2015, la ruptura de esa represa de Fundão mató a 19 personas y dispersó los desechos de mineral a 650 km. El depósito pertenece a la minera Samarco, propiedad de Vale y BHP Billiton.

“La fuga tiene una característica diferente de la que ocurrió en Mariana, que fueron cientos de kilómetros, que tuvo un mayor número de víctimas, pero va a quedar territorialmente más limitado”, evaluó el gobernador.