El ex chofer Oscar Centeno fue finalmente deliberado anoche tras acogerse a la figura del “arrepentido” en la causa por los cuadernos y recuperó su libertad por orden del juez Claudio Bonadio.

El empleado de Roberto Baratta, el segundo de Julio de Vido en el ex Ministerio de Planificación, fue incluido dentro del régimen especial de protección de testigos, al tiempo que el ex CEO de la constructora española Isolux Corsan, Juan Carlos de Goycoechea, podría seguir sus pasos.

Bonadio rechazó los pedidos de excarcelación que plantearon otros empresarios y ex funcionarios involucrados en la investigación, en coincidencia con el dictamen del fiscal federal Carlos Stornelli, que se opuso a dejarlos en libertad.

Entre los que habían pedido su excarcelación estaban el ex titular de la Cámara Argentina de la Construcción Carlos Wagner; el presidente del Grupo Albanesi, Armando Loson; el ex presidente de ENARSA Walter Fagyas; el titular de Electroingeniería, Gerardo Ferreyra; y el vicepresidente de ese grupo empresario, Jorge Guillermo Neira.

Durante su declaratoria, Centeno había asegurado haber destruido la evidencia que certificarían las coimas entre los empresarios y funcionarios del gobierno pasado, los famosos cuadernos Gloria. “Los quemé en la parrila del fondo de mi casa”, expresó.