Cierran un secundario para adultos y ahora tendrán que viajar 72 kilómetros para estudiar

La Provincia de Buenos Aires no detiene su ajuste educativo. Después de las 10 escuelas isleñas, va por el único bachillerato para adultos de Claromecó.

Vidal, captura de pantalla

Vidal, captura de pantalla

Las políticas de ajuste de la gestión de María Eugenia Vidal llegan a todos los rincones del territorio bonaerense y en áreas públicas delicadas como son la educación y la salud. Después de echar personal del Hospital Posadas, de clausurar la guardia y la terapia intensiva del Hospital Cetrángolo y cerrar 10 escuelas isleñas en el Delta del Paraná, ahora van por la educación secundaria de adultos en Claromecó.

La comunidad educativa del Centro Educativo de Nivel Secundario Nº 451 Anexo Claromecó  recibió esta semana la peor noticia: la Dirección de Cultura y Educación no abrirá la inscripción a primer año, lo que significa que una vez finalizados los cursos de segundo y tercero se cerrará definitivamente la institución.

En caso de que eso ocurra, los adultos que quisieran terminar sus estudios deberán viajar 72 kilómetros hasta la ciudad cabecera del partido, Tres Arroyos, y para muchos será imposible por cuestiones horarias y de costo de traslado.

“No hubo ningún tipo de análisis. Fue una decisión totalmente arbitraria. No se tuvo en cuenta ninguna variable”, remarcaron los docentes en diálogo con el diario La Voz del Pueblo e informaron: “La decisión ya está tomada. Nos dijeron que el 28 de febrero cesan a todos los docentes de primer año”.

“Esto, una vez que desaparece, es casi imposible que se vuelva a recuperar”,  lamentó una de las profesoras que recordó los tres años de gestiones que realizaron para la apertura del CENS, que ya registró cuatro promociones de egresados.
“Esto, una vez que desaparece, es casi imposible que se vuelva a recuperar”

Es que la “nocturna”, como suele llamarse a los bachilleratos para mayores de 18 años, es el camino para la finalización de los estudios obligatorios que pueden tomar aquellos que fueron expulsados del sistema educativo – por diversas y casi siempre complejas razones – en la adolescencia. Se trata de una revancha de la vida y un derecho humano. Por eso la van a luchar.

En principio, los docentes emprendieron un petitorio para que firme la comunidad de Claromecó, planean contactarse con los cuatro diputados provinciales que tiene Tres Arroyos -Carlos Moreno, Pablo Garate, Laura Aprile y Rosío Antinori-, con las autoridades educativas, los gremios y la municipalidad.
Pero la muestra principal de que no darán el brazo a torcer tan fácilmente es que abrieron igual la inscripción para primer año. “A partir de esa matrícula, vamos a defender que esto se sostenga. Vamos a trabajar en función de eso”, aseguraron.

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