El juicio que decidirá si el ex presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva es condenado en segunda instancia a nueve años y medio de cárcel comenzó esta mañana a las 8.30 hora local (11.30 GMT) en la ciudad sureña de Porto Alegre.

Tres magistrados del Tribunal Regional de la 4ª Región decidirán el futuro del líder del PT, que ya fue condenado previamente por el juez de la Operación Lava Jato Sérgio Moro. Si este tribunal confirma la sentencia Lula podría verse impedido de participar en las elecciones generales de octubre, para las que ya arranca como favorito.

El juicio arrancó con las palabras del juez Leandro Paulsen, que aseguró que la prioridad del tribunal este año es juzgar casos relacionados con la corrupción e improbidad administrativa y acto seguido explicó el ritual del proceso.

Aunque estaba previsto que a continuación hablara el juez João Pedro Gebran Neto, que iba a leer el informe final el abogado de Lula da Silva, Cristiano Zanin Martins, interrumpió el proceso para pedir que haya un plazo igual para la defensa y la acusación para sostener sus tesis; también pidió hablar en último lugar.

El líder del Partido de los Trabajadores (PT), que gobernó Brasil entre 2003 y 2011, se vio inmerso en las investigaciones de la trama corrupta de Petrobras porque según los fiscales recibió 2,7 millones de reales (780.000 dólares) en forma de sobornos de manos de la empresa OAS.

El PT y esta constructora habrían acordado que el partido recibiría el tres por ciento del valor de los contratos que ésta firmara con Petrobras y parte de ese pago se descontó con la entrega a Lula y a su familia de un tríplex de lujo en la ciudad de Guarujá (costa de São Paulo, sureste de Brasil).

El juez Moro usó como pruebas para condenar a Lula una escritura encontrada en el domicilio del ex presidente en el que este apartamento de lujo figura a nombre de OAS, así como las visitas que tanto él como su esposa Marisa Letícia realizaron al inmueble para supervisar las reformas que se estaban haciendo para adecuarlo a sus exigencias.

La defensa de Lula rebate que el apartamento siempre perteneció a OAS, no a Lula, y que si bien en un primer momento se interesaron en comprarlo (de ahí que lo visitaran) después desistieron de la idea; además el ex presidente recalca que no se encontró por el momento ni un solo papel que le vincule con ese apartamento.

Este miércoles el Tribunal Regional Federal de la 4ª Región deberá decidir si mantiene o modifica la sentencia de Moro o si absuelve a Lula; si el líder del PT es condenado podría verse apartado de las elecciones, aunque la decisión final dependerá de la Justicia Electoral y solo se conocerá a partir de agosto, cuando se registran las candidaturas oficiales a las elecciones. (Sputnik)