Cómo son los misiles Himars que enviará EEUU a Ucrania y qué peso tendrán en el conflicto

 GUERRA EN EUROPA DEL ESTE

El sistema podría permitir al Ejército ucraniano atacar objetivos rusos detrás de las líneas enemigas y desde posiciones más lejanas y mejor protegidas de las propias armas de largo alcance rusas.

Los misiles guiados por GPS que dispara el Himars tienen un alcance que casi duplica el de los obuses M777 Foto wwwdefensegov
Los misiles guiados por GPS que dispara el Himars tienen un alcance que casi duplica el de los obuses M777. (Foto: www.defense.gov)

El anuncio de Estados Unidos de que enviará sistemas avanzados de misiles a Ucrania, que permitirán atacar con mayor precisión «objetivos clave» durante el conflicto, disparó la interrogante sobre qué tan determinante pueden ser para modificar el desarrollo de la guerra entre Kiev y Moscú. 

El presidente estadounidense, Joe Biden, anunció el martes esta nueva ayuda a Ucrania, sin especificar a qué tipo de sistemas aludía, pero poco después un alto funcionario de la Casa Blanca aclaró que se trata de los sistemas Himars (High Mobility Artillery Rocket System), que son múltiples lanzacohetes montados en vehículos blindados ligeros.

Tanto Ucrania como Rusia ya operan sistemas de lanzamiento múltiple (Multiple Launch Rocket System – MLRS), pero los Himars poseen un rango de alcance y de precisión muy superior.

Se trata de una versión modernizada del sistema M142 Himars, montado en un ágil sistema sobre ruedas y más livianos que la versión sobre orugas del M270 MLRS desarrollado en los años 70.

El sistema Himars tendrá un alcance promedio de 80 kilómetros con una batería precargada de seis misiles guiados de 227 mm  (los M270 tienen dos), o bien una carga de misiles tácticos ATACMS, según detallaron oficiales estadounidenses citadas por la agencia de noticias AFP.

Sin embargo, Estados Unidos no suministrará el ATACMS, que tiene un alcance de 300 kilómetros.

El sistema entregado podría permitir al Ejército ucraniano atacar objetivos rusos detrás de las líneas enemigas y desde posiciones más lejanas y mejor protegidas de las propias armas de largo alcance rusas.

Otra de sus características es que puede ser operado por un pequeño grupo y el montaje de una nueva carga de misiles se realiza en minutos, sin ayuda de otros vehículos.

Los misiles guiados por GPS que dispara el Himars, por otra parte, tienen un alcance que casi duplica el de los obuses M777, recientemente entregados a Ucrania.

Algunos analistas señalan que el Himars podría producir un «cambio de juego» en la guerra, en momentos en que Ucrania parece estar sufriendo el peor momento bajo la feroz artillería rusa, mientras otros expertos creen que el Himars no significa un repentino giro en el desarrollo de la guerra.

Desde que Rusia invadió Ucrania el 24 de febrero, Estados Unidos se mostró renuente a la hora de tomar cualquier medida para apoyar a Kiev que pueda provocar que Moscú lleve la guerra más allá de las fronteras de Ucrania.

Esto incluyó hasta ahora no respaldar abiertamente los ataques de Ucrania dentro del territorio ruso.

Varias veces Ucrania utilizó sus propios cohetes, drones y helicópteros para atacar objetivos rusos.

Si Washington proporcionara ATACMS, teóricamente tendrían la capacidad de atacar los principales centros urbanos y bases militares de Rusia, incluidos los aeródromos desde donde se lanzan los ataques contra Ucrania.

«Los ucranianos han asegurado que no utilizarán estos sistemas contra el territorio ruso», aclaró un funcionario estadounidense. «No vamos a enviar a Ucrania sistemas de misiles que puedan impactar dentro de Rusia», aclaró por su parte Biden ayer.

Rusia acusó a EEUU de «echar leña al fuego» con el nuevo envío de armas a Ucrania

Los nuevos envíos de armas estadounidenses a Ucrania «echan leña al fuego», aseguró el Kremlin y alertó que «refuerzan el riesgo» de un enfrentamiento militar entre Rusia y Estados Unidos.

«Creemos que Estados Unidos echa leña al fuego deliberadamente (…) Estas entregas (de armas) no alientan a los dirigentes ucranianos a relanzar las negociaciones de paz», dijo el portavoz de la presidencia rusa, Dmitri Peskov.

«Cualquier entrega de armas que continúe, o que aumente, refuerza el riesgo», dijo en el mismo sentido el viceministro de Relaciones Exteriores ruso, Serguei Riabkov, en declaraciones a la agencia RIA Novosti, tras ser preguntado por un posible conflicto armado entre Washington y Moscú.

Por su parte, el secretario de Estado norteamericano, Antony Blinken, respondió al Kremlin señalando que Ucrania dio «garantías» a Estados Unidos de que no utilizará los nuevos sistemas de misiles para atacar territorio ruso.

En una rueda de prensa junto al secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, Blinken agregó: «Para ser claros, es Rusia la que ataca a Ucrania, no al revés. La mejor manera de evitar la escalada es que Rusia detenga la agresión y la guerra que ha lanzado».

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