En el barrio porteño de Flores, los “Caza Uber” incendiaron el auto particular de un remisero a quien confundieron con un usuario que utiliza el servicio de transporte privado.

La víctima se llama Román. Su Renault Logan gris oscuro estacionado sobre Artigas y Aranguren que utiliza de forma legal para la remisería quedó arruinado.

Incluso, su vehículo tenía una oblea identificatoria, y él mismo declaró que está “en contra de Uber porque quita trabajo”.

También le escribieron el auto con aerosol.

Román explicó:  “Tengo una oblea de remís hace siete años, trabajo para una agencia habilitada. Ahora me sacaron la herramienta de trabajo”.

Luego detalló que alrededor de las 2:00 de la mañana lo despertó el conserje de un edificio cercano, se levantó y se encontró con los bomberos apagando el incendio de su auto.  “Yo no tengo ninguna aplicación. Lamentablemente me tocó a mí”, expresó.

Hasta donde sabe, el seguro le cubriría los daños recibidos pero estará dos meses sin trabajar, a causa del procedimiento que le demandará cobrar el resarcimiento.