En épocas de tarifazos, que el Gobierno llama de “sinceramiento”, varias conquistas quedan en el camino. Cargar celulares y computadoras en bares fue hasta ahora un servicio que los negocios ofrecían de manera gratuita a sus clientes por consumir en el lugar. Pero no fue lo que le pasó al profesor Néstor Elio Fernández en un café de Salta capital.

“Ayer con la lluvia, tipo 7 de la mañana ingresé a una panadería que funciona también como café frente a la Terminal de Ómnibus. En el ingreso vi un cartel que decía carga de celular 20 pesos. Pero me imaginé que se trataba de cargar crédito”, relató el docente de idioma wichí al diario El Tribuno.

“Pedí una taza de mate cocido con dos tortillas, enchufé mi notebook y estuve allí hasta las 8.30 o 9. Fue grande mi sorpresa cuando al ir a pagar la consumición me dijeron que eran 85 pesos. Entonces pregunté por qué ese monto y me dijeron que eran 40 pesos por la carga de la notebook”, se desayunó Fernández, quien a continuación exigió la factura.

Ante la situación, el docente realizó una presentación en Defensa al Consumidor e hizo publica su denuncia en distintos medios de comunicación. “Es injusto, siento que me estafaron. Es la primera vez que me pasa. Soy del interior, del norte salteño, y cuando salgo a hacer trámites me tomo un tiempo para desayunar o esperar en un café para continuar con mis quehaceres”, se lamentó.