Coronavirus: ¿cómo fue que EE.UU.se convirtió en epicentro de la pandemia?

Con más de 55.000 casos confirmados, el país se consolida como el tercero con más infectados en todo el planeta.

Inicialmente, el mandatario desestimó los alcances del virus
Inicialmente, el mandatario desestimó los alcances del virus

El pasado miércoles 18 de marzo, hace exactamente una semana, Estados Unidos registraba un total de 9.197 casos confirmados de coronavirus.

Hoy, ese número se multiplica por cinco y asciende a 55.243, siendo el tercer país con más personas infectadas (detrás de China e Italia) y el sexto país con más muertes (802, detrás de Italia, España, China, Irán y Francia). 

La explosión de nuevos casos, que se espera continúe en los próximos días, se produce a medida que más laboratorios estatales y privados comienzan a analizar el virus después de semanas de demoras y escasez de kits de prueba.

A este escenario de por si revelador, las perspectivas a futuro dan cuenta de que Estados Unidos es un país que pronto será invadido por personas enfermas. A medida que las pruebas positivas para el nuevo coronavirus han subido, también lo harán, inevitablemente, las muertes.

Los casos confirmados en han superado a la República Islámica de Irán e Italia y han superado ampliamente lugares como Hong Kong y Singapur, donde los gobiernos se movilizaron más rápidamente.

Lo cierto es que cuando Wuhan comunicó al mundo el brote de este coronavirus, la administración de Donald Trump tomó acciones que si a priori se suponían ilógicas el paso del tiempo ha demostrado además su ineficacia.

En esto, se decidió prohibir el ingreso a los ciudadanos desde China, al tiempo que hubo un monitoreo dispar sobre los norteamericanos que regresaban del país.

Desde el plano político, el Presidente transitó diferentes estados desde el entendimiento de una gripe común a su “desaparición como un milagro” para cuando llegue el verano, al tiempo que en tiempos de internas demócratas (el 3 de noviembre serían las elecciones presidenciales), el asunto abrió nuevamente el debate por la salud pública en el país. 

Es clave entender que en los Estados Unidos convive una considerable tasa de personas no aseguradas, al tiempos que los costos de atención médica y la baja capacidad de atención del sistema médico se combinan para dar cuenta de la vulnerabilidad estructural que de nuevo, se completó con una respuesta tardía. 

Por caso, el país ha estado realizando pruebas a menor ritmo que otros países desarrollados, al tiempo que el número de casos y las personas fallecidas mantienen niveles por encima de esta media.

En igual sentido, el programa de “15 días para enlentecer la propagación” no parece tener los alcances ni las garantías para disminuir el tránsito de personas en todo el territorio,

En horas donde se viralizan las palabras del vicegobernador del Estado de Texas, Dan Patrick, quien afirmó que los abuelos de los Estados Unidos están dispuestos a morir por coronavirus para salvar la economía, el país mirá con atención el acuerdo por 2.000 millones de dólares que el Senado buscará aprobar en el día de hoy para ayudar a los trabajadores, hospitales, industrias y gobiernos norteamericanos.

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