Costa: “Mi peso siempre encabezó las críticas”

La comediante charló con DiarioShow.com sobre cómo llevar a cabo la superación y el humor como motor de transformación. Todos los detalles, en la nota. 

El descargo de la figura.
El descargo de la figura.

@AlessAgus

La comicidad hizo que todo lo doloroso que me pasó en la vida se transforme en una historia y una moraleja. Estoy viva, de pie y con alegría porque decidí tomarme la vida con humor”, así define el motor de su vida Costa, alguien que se enfrentó a operaciones, críticas, burlas y nunca se dejó caer. La panelista y mediática se enfrentó al cuestionario de DiarioShow.com con honestidad.

-¿Te exige mucho a cambio este medio? 
-Bastante, pide que le pagues lo que te da, con tu persona, tu pensamiento y tu intimidad. Todo el tiempo te dice: “Yo te estoy dando pero te cobro un precio alto”.

-¿Qué aprendizaje te dejó este año?
– Que soy capaz de hacer todo lo que quiera, y no es poco.

-¿En qué te desafía encarar un unipersonal? 
-Me corro del lugar de siempre, de espectáculos donde íbamos pasando por un millón de sensaciones. Ahora me concentro en que la gente se ría sin parar durante más de una hora.

-¿Qué visión tenés del crecimiento del feminismo? 
-Como todo movimiento radicalizado todavía genera mucho rechazo, principalmente entre las propias mujeres y a mí eso me supera; no puedo creer que una mujer rechace la idea de otra para que todas estén bien, porque están pidiendo la universalización de los derechos – como fue siempre – para todas, todos y todes. Como dijo Madonna, los homosexuales y los negros, o sea las minorías, conquistaron muchos más derechos que las mujeres en sí y eso es una alarma.

-¿Te duelen las críticas? 
-Las que están relacionadas con mi obesidad son muchos más que las referidas a mi sexualidad. Mi peso siempre encabezó las críticas. La obesidad sigue siendo objeto de mucha risa, burla y dolor a la vez. Pasó con la tapa de los personajes de Gente, yo estaba vestida de dorado y un señor dijo ‘es una griferia’, Pampita también estaba de dorado y no le dijeron lo mismo. Entonces creo que hay un límite entre el humor y la chabacanería.

-¿Notás cambios en el consumo cultural de la gente? 
-El humor es un don que tiene que ver con la inteligencia, hay que ser muy inteligente para poder hacerlo. El problema hoy es que la gente no tiene tiempo para seguir el “cuentito” que antes hacíamos los humoristas. Ahora la gente quiere el humor de Twitter, en 140 caracteres. Tenes que ser más concreta y divertida. Estamos viviendo una etapa de corrección extrema, hay cosas con las que ya no se puede hacer humor y está perfecto. Los humoristas muchas veces canalizamos en la risa nuestros dolores, pero está bueno que se empiece a respetar un poco el ‘che esto no es gracioso, tal cosa duele’.

-¿Qué podrías decir del lenguaje inclusivo? 
-La Real Academia Española dijo que el lenguaje inclusivo no está bien. Yo hace poco presenté una serie para Fox que se llama “Pose” y recién ahí me enteré de donde venía hablar con “e”. Pensé que formaba parte de nuestra comunidad LGBT y no, es del movimiento feminista. Me parece que en Argentina todavía no hablamos bien el español y es sobre lo que hay que trabajar, el valor de la palabra. Cada una tiene un significado y un costo. Me pasó con varios medios, de decir algo en chiste y que me lo distorsionen; hace poco dije que “estaba desesperada porque la gente conociera mi mensaje” y titularon “estoy desesperada por ser famosa”.

-¿Qué pensás de los avances de la comunidad LGBT? 
-En la ley hay pleno derecho, tenemos la ley de Matrimonio igualitario, la de Identidad de género y ahora se está luchando por el cupo trans. A mí me gustaría que no tuviéramos que exigir ese cupo. Hay chicas y chicos trans visibles, todos existimos. Por ejemplo, soy ‘Gonzalo Costa’ y nunca me cambié el nombre, pero mi género siempre va a ser femenino.

-¿Cómo te las arreglás para llegar a fin de mes? 
-Vivo sola y bueno, me manejo como puedo. Me fijo mucho más en los precios, hecho que antes no me pasaba. Mi economía es ordenada, tengo tres buenos trabajos: hago teatro, tele y radio en lugares exitosos, pero como a todos, los aumentos me llegan. Es decir, voy al supermercado, vuelvo con tres cosas y me gasté mil pesos y digo, ‘¿cómo puede ser?’.

-¿Cómo cuidás tu salud? 
-Hace un año me hice el bypass gástrico y mi cuidado es exhaustivo para valorar esa operación. Actividad física quizás no hago toda la que debería, pero trato, aunque sea con mucho disgusto. No cocino, porque no tengo tiempo, así que me alimento a viandas y trato de que mi alimentación sea saludable y equilibrada. Duermo muy poco, dos siestas por día. Sé que no es lo óptimo, pero es mi forma de vivir.


PING PONG

¿Algo que no soportás? 
– La falta de compromiso y palabra.

-Si uno abre tu placard, ¿con qué se encuentra? 
-Tengo dos vestuarios. Uno social y uno del espectáculo. Cuando abrís el segundo te caen las lentejuelas, las plumas, los tacos y los brillos, y el otro es el de ‘secretaria ejecutiva’ – risas – con el que voy a la radio, la tele y demás. Tengo bastante ropa negra, me quedó de cuando era muy gorda.

-¿Tenés algún toc? 
– Cuando abro el portón de la cochera del auto tengo que salir de ahí con la misma levantada de portón, si no pasa eso, anuncia un pésimo día. Y después cada vez que subo al auto me repito en la cabeza la palabra ‘estacionar’ y cuando llego al lugar que voy, siempre encuentro lugar. A veces llegan las multas por dejarlo mal, pero bueno no todo sale bien.

-¿Qué te preocupa? 
– La falta de empatía y de educación que hay. Eso provoca mucho de los problemas que tenemos. Y la situación económica del país, también.

-¿Qué es lo que no harías nunca?
-Traicionar a alguien, me angustio y me hace mal. Siempre lo termino confesando, soy una buena persona.

-¿A qué le tenés miedo?
-Yo siempre fui mi peor enemiga, porque durante muchos años tuve la capacidad de hacerme bastante daño.

-¿Qué te reconforta? 
-Pensar en lo que era y lo que soy. Me veo tan bien y saludable que me tira para arriba.

-¿Cómo puede ganarse tu confianza? 
– ¡Uff! Cuesta mucho, soy re desconfiada. Porque durante mucho tiempo fui lo contrario, pero como cita una frase conocida: ‘siempre creí en la inconmensurable bondad de los desconocidos’.

-¿En qué creés?
– En Dios por sobre todas las cosas, en Jesucristo y la Virgen.


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