Los padres de los alumnos que asisten a la escuela 158 de San José de Calasanz no salen del estupor y la bronca por los casos de abuso que se conocieron en las últimas horas.

Todo comenzó por el relato de una nena de apenas 7 años, quien le contó a su madre que el portero la besaba y la tocaba. Sin embargo, los casos no tardaron en multiplicarse.

La hermana de la primera víctima contó que hacía tiempo la nena se comportaba mal en el jardín y que cuando le consultó si se debía a que estaba celosa por el nacimiento de su hermanito ella lo negó. “Los grandes nos hacen cosas de grandes”, le explicó la nena.

El portero se tomó licencia luego de la reanudación de las clases tras las vacaciones de invierno, pero fue detenido en las últimas horas.