Cruce los Andes: hace 204 años comenzaba la ambiciosa epopeya de nuestra historia

La tropa del Libertador General José de San Martín, atravesó la espina vertebral de América del Sur con 4500 hombres, una de las proezas más increíbles a manos de un genio militar y político que no dudó en realizar semejante travesía en pos de la libertad de los pueblos americanos.

Cruce de los Andes: una de las proezas más increíbles a manos de un genio militar y político que no dudó en realizar semejante travesía en pos de la libertad de los pueblos americanos.
Cruce de los Andes: una de las proezas más increíbles a manos de un genio militar y político que no dudó en realizar semejante travesía en pos de la libertad de los pueblos americanos.

Hace 204 años, el comandante del Ejército de Los Andes firmó la orden de batalla a su jefe de Estado mayor, el brigadier Miguel Estanislao Soler. En ese escrito se le indicaba que debía dirigirse por el Paso de Los Patos, en San Juan, para ir a la vanguardia de la columna principal de la fuerza. También se detallaba que detrás de él irían los soldados del brigadier Bernardo O’Higgins y, finalmente, le seguiría la división que estaba bajo el mando del mismo jefe de la fuerza.

Soler emprendió la marcha hacia la montaña dos días después. Sin embargo, la orden es el registro oficial de la partida del Ejército Libertador que no cesaría el paso durante más de seis años, hasta el 9 de diciembre de 1824, día en el que los realistas fueron derrotados en la localidad peruana de Ayacucho, la batalla que marcó el final de la lucha por la independencia de América del Sur.

Ni Aníbal, ni Julio César, ni Napoléon Bonaparte ni Simón Bolívar alcanzaron tan altas cumbres como se hizo en la hazaña del cruce de Los Andes, por lo que esta misión no tiene comparación en la historia militar mundial. Tampoco hay registros de algún otro ejército que haya tenido que pasar por enfrentamientos bélicos en el trayecto montañoso como los que protagonizó esta fuerza libertadora.

El general San Martín fue el último soldado que partió desde El Plumerillo, el 25 de enero, pero fue uno de los primeros en llegar al punto de reunión de la fuerza principal, entre el 7 y el 8 de febrero en el valle de Aconcagua.

Ese día, al terminar el cruce, San Martín le escribió al director supremo de las Provincias Unidas, Juan Martín de Pueyrredón, su gran aliado político en la empresa. Lo que destacó el Libertador fue el éxito del cruce en una encomienda que, si hubiese fracasado, habría postergado de manera indefinida la lucha por la independencia de los americanos.

Además de convertirse luego en el Padre de la Patria, Don José de San Martín realizó una extraordinaria operación de inteligencia, ya que tuvo en cuenta en todo momento la necesidad de dividir a las fuerzas realistas para no caer en la primera batalla.

Los pasos cruzados para liberar América

Otros pasos usados por las tropas fueron por el sur de Mendoza: el pelotón de San Carlos tuvo como jefe al capitán José León Lemos, que transitó por territorio pehuenche. Por su parte, el del Planchón estuvo a cargo del capitán de Granaderos a Caballo, Ramón Freire, quien partió desde El Plumerillo el 14 de enero, quien años más tarde llegó a ser Director Supremo de la República de Chile.

En cuanto a la división San Juan, que estuvo al mando del teniente coronel Juan Manuel Cabot, inició la marcha el 12 de enero. Esta columna tuvo que afrontar el prolífico caudal del deshielo de verano en el vadeo del río San Juan, ya que las crónicas de la época aseguraron que el invierno 1816 había sido muy frío y con muchas nevadas en alta montaña.

Desde la provincia de La Rioja se emprendió la travesía por el paso de Come Caballos a cargo del coronel Francisco Zelada, quien había sido parte del Ejército del Norte del general Manuel Belgrano hasta dirigir la marcha a Chile. Mientras estuvo en Argentina, Belgrano controló y asistió a la división.

A través de Uspallata cruzó el coronel Juan Gregorio de Las Heras con mil hombres. Detrás iba la columna de artillería, que no llegó a tiempo para la Batalla de Chacabuco.

Los números

  • 4500 hombres cruzaron la Cordillera de Los Andes; 3900 eran soldados.
  • Hubo 1600 hombres de maestranza, baqueanos y chasques que comunicaban lo que ocurría en la marcha a cada jefe y al comandante.
  • Se usaron 10 mil mulas.
  • 1200 caballos que habían salido en los primeros días de enero desde El Plumerillo llegaron a la batalla de Chacabuco el 12 de febrero sin ser montados para que no fueran forzados.
  • Fueron arreadas 600 reses para ser carneadas durante el camino.
  • Al finalizar el cruce, el Ejército de Los Andes había perdido 300 de los 4500 hombres.
  • En la Batalla de Chacabuco, los fieles a la corona española tuvieron 600 muertos y 500 prisioneros, y más de mil fusiles pasaron a manos americanas.

Sin comparación alguna, la gigantesca operación se estudia en academias alrededor del mundo y hoy a 204 años nos llena de orgullo.

Célebre y glorioso fragmento de la película «Revolución», dirigida por Leandro Ipiña y protagonizada por Rodrigo De La Serna como el General San Martín.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.