La trágica muerte de José Manuel De la Sota golpeó a todos. Políticos de los más diversos sectores lamentaron su pérdida, reconociendo en el ex gobernador cordobés un hombre dedicado a la búsqueda de consensos y acuerdos entre los distintos partidos.

Ahora mismo, en sus últimas apariciones públicas pensaba en sí mismo como una figura política que podría encabezar un gobierno “de transición” a partir del 2019, hasta lograr consensuar puntos básicos para el futuro del país.

El Gallego, así le decían, le gustaba tomar como ejemplo el llamado Pacto de la Moncloa de España. De este tema habló mucho con el ex presidente del Gobierno español, el socialista Felipe González, con quien mantuvo una muy buena relación.

El Pacto de la Moncloa fue un programa político y económico común para estabilizar a España tras cuatro décadas de dictadura franquista. Se firmó en octubre de 1977 entre representantes de los principales partidos políticos españoles, así como sindicatos y otros sectores de la sociedad.

El Gallego De la Sota miraba con admiración ese acuerdo fundamental para la vida democrática moderna de España y lo pretendía repetir en la Argentina. Es decir, convenir entre los principales partidos, sindicatos y grupos empresarios del país un plan de puntos básicos, a respetar entre todos, para sacar adelante al país.

Un pacto que superara las diferencias entre los distintos partidos que pudieran llegar al Gobierno, y que se respetara para dar una estabilidad política y económica a la Argentina.

Esa es una de las razones por la que tanto se lamenta su muerte. Pero todavía es posible que otros apuesten a ese acuerdo. Y que se pueda lograr.