Día internacional para la prevención de la violencia y el maltrato contra niños, niñas y adolescentes

Los abusos y la explotación de la infancia (especialmente a nivel sexual) constituyen un problema universal y alarmante, por lo que medidas eficientes y sostenidas de prevención y de protección son necesarias, ya sea a nivel familiar, local, nacional o internacional.

Tras una larga tradición de silencio, los abusos sexuales de los muchas veces son víctimas los niños, niñas y adolescentes, son cada vez más objeto de revelaciones y ocupan un sitio eminente en la escena pública y política.

Teniendo en cuenta que los gobiernos y las organizaciones de la sociedad civil deben jugar un papel importante en la promoción y el respeto de los derechos de las infancias (tal y como son enunciados, específicamente en la Convención sobre los Derechos del Niño, artículos 19 y 34), con el fin de contribuir a la protección contra los abusos, la WWSF lanzó en el año 2000 El Día Mundial para la Prevención del Abuso contra los Niños.

Este Día, destinado a ser conmemorado cada 19 de noviembre en sinergia con el Día de los Derechos del Niño (20 de noviembre), tiene por objetivo el crear un punto de reunión, destinado a poner en evidencia el problema de los abusos, así como la necesidad de intervenir urgentemente en la difusión de programas de prevención.

En nuestra provincia contamos desde el año 1997 con el Programa provincial de ´prevención y atención integral del maltrato a la niñez y adolescencia, creado por la Ley 6551, que desarrolla una atención especializada e interdisciplinaria a través de 38 equipos distribuidos en toda la Provincia, quienes trabajan con Niños, Niñas y Adolescentes y sus
familias desde el ámbito de la salud en lo clínico terapéutico, ofreciendo
espacios de protección de derechos y reparación. Así como también la Línea
102, la cual brinda asesoramiento y escucha profesionalizada las 24 horas del día, siendo gratuita y confidencial.

Escuchar, creer, dar lugar a la palabra es lo que todos los adultos debemos hacer. Ser capaces de acompañar y accionar es el desafío que enfrentamos.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *