Desecho. El dolor de Alfredo y la familia es desconsolador.

Alfredo Palavecino, papá de Freddy” (26) y Marciel (24), quienes fallecieron al ser embestidos por un coche que realizó una mala maniobra en la localidad bonaerense de Adrogué, dio su opinión sobre el triste suceso y contó cómo eran sus hijos en el día a día.

Desde la puerta de su domicilio, en la localidad de Lavallol, Alfredo relató a Crónica su impresión sobre el caso.

En principio, el papá de los jóvenes dejó en claro que no siente deseo de venganza contra el agresor, Oscar Eduardo Pantaleón Flores“No tengo bronca, sólo tengo dolor de haber perdido a mis hijos. No me los van a devolver”.

“Sólo le pido al juez que me devuelva los cuerpos, no me interesa acusar a otra persona, sólo me interesa la voluntad de ellos (los hijos). Que acelere todo, ya les hicieron las pericias. Yo quiero tenerlos en casa, no tirados en un cementerio, sus hermanos necesitan tenerlos”, manifestó Alfredo.

A su vez, Alfredo destacó que sus hijos “eran muy unidos”  y que por eso fueron juntos en moto. “Se subieron a la moto y se fueron a ver un DJ que tocaba en Lomas de Zamora”, confesó el hombre.

Luego, Alfredo contó detalles de cómo eran sus hijos, y a qué se dedicaban:

“Él (Alfredo hijo) trabajaba en un taller de turismo nacional (automovilismo), en clase 2”, reveló. Y agregó: “te imaginás lo orgulloso que estaba de él, lo veía en la tele en cada competencia, era mí idolo”, afirmó entre lágrimas.

“Ambos eran excelentes pilotos, eran conocidos en el barrio por eso. De hecho vino gente en estos días que conocía a Marciel de manejar la moto, de manejar camiones, y a él lo conocían del turismo nacional”, aseveró el padre de las víctimas.

El hecho ocurrió en la intersección de Seguí e Yrigoyen, de la ciudad de Adrogué, cuando el conductor de un Volkswagen Senda chocó contra una moto y abandonó a los pasajeros. Alfredo falleció en el acto, mientras que su hermana, Marciel, murió a los pocos días en el hospital Oñativia de Rafael Calzada.