Con lo puesto y recién llegado desde Santiago del Estero, Gabriel Gómez, padre de Milagros, contó a Crónica HD cómo se enteró que su hija estaba internada en grave estado tras impactarle una bala perdida durante Navidad y pidió que autoricen el traslado a otro hospital donde puedan hacer algo para salvar a la adolescente de 14 años. “Le pido a Dios que me devuelva a mi hija”, manifestó el hombre entre lágrimas.

Gabriel vive las peores 24 horas de su vida: llegó esta mañana desde un campo donde trabaja en Santiago del Estero al enterarse por un vecino del gravísimo estado de su hija. Estuvo todo el miércoles en la búsqueda de un transporte para arribar a Buenos Aires hasta que logró tomarse un micro en la tarde del miércoles.

 

“No sé nada de mi hija, todavía no pude verla. Sé que tuvo el accidente pero no sé porqué ni quién es el responsable o si se hizo Justicia. Sólo sé que mi hija está mal, estuvo 10 horas en guardia y que luego la pusieron en terapia intensiva. No tenemos dónde recurrir, está como tirada. Debe estar en otro lugar de mayor complejidad para tratarla”, explicó a Crónica HD.

Milagros festejaba Navidad con sus primitos cuando cayó desvanecida, apenas unos minutos luego de la medianoche del miércoles, en el patio de su casa en la localidad bonaerense de Moreno. Sus familiares la trasladaron hasta el Hospital Mariano y Luciano de La Vega, donde constataron que tenía una bala alojada en la parte trasera del cráneo, cerca de la nuca.

 

“Mi hija es un amor de Dios. Canta y toca la guitarra”, relató el hombre entre lágrimas al tiempo que añadió: “Tiene sueños como todo chico. Nunca hizo maldades. No entiendo qué pasó. Estoy destruido. Siempre estábamos en contacto. Con mis tres hijos es así”.

No tenemos dónde recurrir, está como tirada. Debe estar en otro lugar de mayor complejidad para tratarla”, afirmó Gabriel Gómez, papá de Milagros.

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Por el hecho, la policía detuvo un sospechoso y le secuestraron un arma de fuego, que será peritada en las próximas horas, según ordenó la fiscal Luisa Pontecorvo, a cargo de la UFI Nº3 del Departamento Judicial de   Moreno-General Rodríguez.

 

“Le pido a Dios que me devuelva a mi hija. Es una situación de mierda, más al saber que nadie hace nada. Somos gente humilde, no tenemos la plata para llevarla a otro hospital que tenga todos los recursos para poder sacarle la bala. Algo debe poder hacerse”, lamentó Gabriel.