Gabi Carchak

Gabi Carchak

“Lloro. Pienso alternativas. Me pongo los anteojos negros y sonrío para que mi hija no me vea. La entretengo y vuelvo a llorar. Me paraliza la impotencia”. Así comienza el mensaje que la periodista y conductora de la señal de noticias C5NGabriela Carchak posteó de forma pública en su cuenta de la red social Facebook.

En el marco de la crisis terminal que vive la empresa Indalo y ante la intriga sobre el futuro de centenares de personas dependientes de las firmas de Cristóbal López, la cronista quiso dar su versión de los hechos y, sobre todo, su sentir.

“25 años de periodista y los últimos 10 poniendo hombros (cuerpo entero) en pos de la información, en trabajar, en ser digna, honesta, confiable. En ganar el capital más importante para un periodista, credibilidad. Y de repente el piso se hunde, a nadie le importa, la Cobertura médica desapareció. Cómo desaparecieron los aportes a la obra social”, contó, descarnada por la situación que vive en estos días ominosos del periodismo argentino.

“No hay explicación. No hay solución. Pienso en mi salud y me consuelo creyendo que ´a mi no me va a pasar nada y si me pasa me voy al hospital´. Pero pienso en mi hija y el mundo se derrumba. Frágil, dependiente, inocente e indefensa. La tengo que cuidar. Y mientras mis sesos se devanan escucho cosas incomprensibles, alejadas de la necesaria sensibilidad y solidaridad de este momento. Miles de familias yendo en la oscuridad, rezando a cada momento para que una firma nos saque del llanto y la desprotección”, abundó Carchak y no hace falta mayor explicación.

Sin embargo, la profesional se permitió un último párrafo, como para resumir y poner en claro lo que quería decir: “Pienso en mi hija. Sólo pienso en mi hija. Es imperioso que los demás, los que pueden decidir, piensen en nosotros y no en sus propias vanidades”.