EEUU y Rusia elevan la tensión sobre Ucrania antes de una reunión clave

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La Casa Blanca dio su visto bueno a las peticiones de países bálticos de enviar armas de fabricación estadounidense a Ucrania, en momentos en que se agita la posibilidad de una invasión rusa, algo que Moscú niega.

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Estados Unidos autorizó este jueves el envío de armas a Ucrania y Rusia anunció nuevas maniobras navales, por lo que el presidente estadounidense, Joe Biden, advirtió que cualquier ingreso de tropas a territorio ucraniano será considerado una invasión, en un contexto de fuertes tensiones entre el Kremlin y las potencias occidentales que buscarán apaciguarse el viernes con la reunión clave entre los jefes diplomáticos de ambos países.

La Casa Blanca dio su visto bueno a las peticiones de países bálticos de enviar armas de fabricación estadounidense a Ucrania, en momentos en que se agita la posibilidad de una invasión rusa, algo que Moscú niega pero exige que la OTAN no expanda sus operaciones hasta ese territorio.

«Aliados europeos han dicho que necesitan avanzar en la asistencia adicional de seguridad (para) Ucrania en los próximos días y semanas», dijo un responsable del Departamento de Estado en Berlín, donde el secretario de Estado, Antony Blinken, mantiene reuniones sobre esta crisis.

Se están «acelerando los traslados autorizados de equipos de origen estadounidense procedentes de otros aliados», indicó la fuente citada por medios locales en referencia a las demandas de Estonia, Letonia y Lituania para asistir a Kiev.

Estas fuentes no detallaron la cantidad o el tipo de armas, pero los arsenales de los países bálticos incluyen misiles portátiles antitanques Javelin.

«Si un grupo de unidades rusas cruza la frontera de Ucrania, es una invasión. Rusia tiene una larga experiencia en medidas de agresión que no son acciones militares abiertas»

Joe Biden, presidente estadounidense

Por su parte, Rusia anunció este jueves ejercicios navales durante los próximos dos meses en el Atlántico, el Ártico, el Pacífico y el Mediterráneo.

«En total, más de 140 buques de guerra y de apoyo, más de 60 aviones, 1.000 elementos de equipamiento militar y unos 10.000 militares formarán parte de esos ejercicios«, indicó el Ministerio de Defensa ruso, citado por la agencia de noticias Sputnik.

«El objetivo principal es poner en práctica las fuerzas navales, aéreas y espaciales para proteger los intereses nacionales rusos en los océanos del mundo y contrarrestar las amenazas militares a Rusia desde los mares y océanos», añadió.

En el mar Negro, las tensiones vienen en aumento en los últimos años.

En este contexto, Biden dijo que fue «absolutamente claro» con su par ruso, Vladimir Putin, y añadió que «si un grupo de unidades rusas cruza la frontera de Ucrania, es una invasión».

«Conllevará una respuesta económica dura y coordinada que he abordado en detalle con nuestros aliados», añadió Biden, dirigiéndose a la prensa antes de una reunión dedicada a sus proyectos de infraestructuras, reportó la agencia AFP.

«No debe haber duda alguna: si Putin toma esta decisión, Rusia lo pagará muy caro», insistió el demócrata.

«Este no es el único escenario para el que debemos estar preparados. Rusia tiene una larga experiencia en medidas de agresión que no son acciones militares abiertas», precisó, refiriéndose a posibles «acciones realizadas por soldados rusos que no visten uniforme ruso» o «ciberataques».

«Debemos estar preparados para responder a ello de manera unida y decidida», remarcó.

«El objetivo principal es poner en práctica las fuerzas navales, aéreas y espaciales para proteger los intereses nacionales rusos en los océanos del mundo y contrarrestar las amenazas militares a Rusia desde los mares y océanos»

Ministerio de Defensa ruso

Moscú acusa a Ucrania y a los occidentales de amenazar su seguridad frente a las costas de la península de Crimea, anexada por Rusia en 2014. En junio de 2021, la flota rusa había realizado disparos de advertencia contra un destructor británico en ese lugar.

Rusia también empezó esta semana a desplegar un número indeterminado de soldados en Bielorrusia para unos ejercicios «improvisados» de preparación al combate en las fronteras de la Unión Europea (UE) y de Ucrania.

Estos movimientos militares ocurren como antesala de las negociaciones cruciales que habrá en Ginebra entre Blinken y el ministro de Relaciones Exteriores ruso, Serguei Lavrov.

Previo a ese encuentro, el funcionario estadounidense dijo que Rusia está creando una nueva Guerra Fría y aprovechó su visita a Berlín para recordar las consecuencias históricas de eso.

«Permitir que Rusia viole impunemente esos principios nos llevaría a una época mucho más peligrosa e inestable, cuando el continente [europeo] y esta ciudad estaban partidos en dos, separados por tierras de nadie patrulladas por soldados, con la amenaza de una guerra total pendiendo sobre todas las cabezas», aseguró, según informó la agencia de noticias AFP.

«Los medios y altos funcionarios occidentales y ucranianos han estado amplificando estos días las especulaciones sobre un supuesto ataque inminente de Rusia a Ucrania. El objetivo de esa campaña es crear una cortina de humo informativa para preparar sus propias provocaciones, incluidas las militares, que podrían tener consecuencias nefastas para la seguridad regional y global»

Maria Zajarova, vocera del Ministerio de Exteriores ruso

Por su parte, el Kremlin salió al cruce de los comentarios del presidente estadounidense Joe Biden, quien había amenazado con una respuesta «severa» en caso de ataque contra Ucrania, amenaza que repitió este jueves.

Para el Kremlin, estas declaraciones «pueden contribuir a desestabilizar la situación» y «suscitar esperanzas totalmente falsas» entre algunos altos cargos ucranianos, según el portavoz, Dmitri Peskov.

Más categórica fue la vocera del Ministerio de Exteriores ruso, Maria Zajarova: «Los medios y altos funcionarios occidentales y ucranianos han estado amplificando estos días las especulaciones sobre un supuesto ataque inminente de Rusia a Ucrania»

«El objetivo de esa campaña es crear una cortina de humo informativa para preparar sus propias provocaciones, incluidas las militares, que podrían tener consecuencias nefastas para la seguridad regional y global», aseveró

Por el contrario, varios aliados de la Casa Blanca salieron a respaldar las declaraciones de Biden.

El primer ministro británico, Boris Johnson, dijo que una invasión rusa sería un «desastre para el mundo», mientras que el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, afirmó que «la seguridad global en Europa es imposible sin la restauración de la soberanía y la integridad territorial de Ucrania».

En sintonía, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, advirtió que «si hay más ataques a la integridad territorial de Ucrania, responderemos con sanciones económicas y financieras masivas».

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