Ejecutarían en noviembre al cordobés que está hace 24 años en el “corredor de la muerte” en Texas

CÓRDOBA. Víctor Saldaño, el cordobés condenado a muerte en Texas, sería ejecutado en noviembre. Lleva 24 años en el corredor de la muerte y hace unos días, su exabogado en losEstados Unidos le comunicó que la segunda apelación a su condena fracasará, por lo que la pena capital se cumplirá antes de fin de año. La única posibilidad de evitarlo es que los Estados Unidos cumpla la orden de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) de sacarlo del corredor.

Lidia Guerrero, la mamá de Víctor, lo visitó hace una semana durante cinco días junto con su hija mayor. Unos días antes, Jonhatan Miller, un jurista de Estados Unidos que colaboró con el argentino Juan Carlos Vega en la defensa del cordobés en el segundo juicio, les avisó por mensaje que iría a ver a Víctor.

“Vino, me hizo firmar unos papeles y me dijo que en noviembre me ejecutarán porque la segunda apelación será rechazada”. Esas fueron las palabras con que Víctor le comunicó la noticia a su madre. “Creo que Dios va a decidir sobre tu vida, esperemos”, respondió ella, quien es muy creyente. Consultada hoy por LA NACIÓN ,agregó: “Me parece perverso que sea así”.

Vega y Miller hace años que no trabajan juntos porque difirieron en la estrategia defensiva y, hace más de un año que Saldaño le revocó todos los poderes al estadounidense “por pérdida de confianza”. Hoy el cordobés no tiene defensor ante la Justicia de los Estados Unidos; Vega lo es ante la CIDH.

En diálogo con LA NACIÓN Vega admitió que es “perfectamente posible” que esa sea la fecha de ejecución. “El Quinto Circuito, que tiene la segunda apelación, ya rechazó una; es como la Cámara Federal que comprende a varias Estados del sudoeste y es la última instancia. La Corte Suprema, que es la que sigue, ya no intervendrá; nosotros llegamos en el 2000, cuando anuló el primer juicio. Además, Víctor ya lleva más años que el promedio en el corredor de la muerte”.

Vega subraya que no hay otra manera de frenar la ejecución que no sea que los Estados Unidos acaten la orden de la CIDH; el organismo dictó en 2016 un informe de fondo, un pronunciamiento jurídico “vinculante” para Estados Unidos que dice que sus condenas a muerte corresponden a dos procesos nulos.

“La primera consecuencia es que, siendo así, no se pudo probar la culpabilidad de Saldaño, y la segunda es que el Estado está obligado a cumplir, no hacerlo sería un acto de irresponsabilidad política, jurídica y ética”, describe Vega.

Para el abogado, Saldaño será ejecutado “siendo técnicamente un inocente; las nulidades que declaró la CIDH implican decir que la Justicia americana fracasó en probar la culpabilidad por lo que renació su presunción de inocencia”.

Ayer, después de que la madre del condenado le contara las novedades, Vega realizó una presentación el canciller Jorge Faurie pidiendo su intervención para que exija a Estados Unidos cumplir con los mandatos de la Comisión y liberar al cordobés.

A CANCILLERIA

En el escrito presentado, plantea que el Estado Argentino incumplió con las obligaciones legales que tiene en el caso y que se fundan en la Convención Americana sobre Derechos Humanos: “A través de la Cancillería, está obligado a ‘adoptar medidas’ (.). Su incumplimiento genera responsabilidad internacional del Estado y responsabilidad penal de los funcionarios”.

En el Consulado argentino le dijeron a la madre de Saldaño que no tenían conocimiento de la fecha que planteó Miller; Vega cuestiona que en el organismo sigan recibiendo a Miller y que lo acompañen a la cárcel cuando ya no es más abogado del cordobés.

La madre de Saldaño asegura que en esta visita lo vio “más tranquilo y bastante coherente; está medicado y controlado, no se emocionó mucho. Lo encontré más razonable. Estaba contento de vernos y al tercer día ya empezó a preguntar cuándo volveríamos”.

Guerrero insiste en que “confía plenamente” en el accionar de Vega y que también ella desconoce a Miller como abogado, pero que a Víctor lo visita “igual que algunos sacerdotes y gente que va a la cárcel y eso no se lo podemos prohibir”. Reitera que el segundo juicio -en el que también lo condenaron a muerte- “no hubo garantías, él estaba loco y a mí ni siquiera me dejaron declarar”.

Saldaño está condenado por el crimen de un comerciante en ocasión de robo en 1995; cuando detuvieron al cordobés usaba el reloj del hombre y tenía el arma en el bolsillo. Dos veces fue sentenciado a muerte.

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