El desarme del carry trade se intensifica y crece la demanda de divisas en el mercado cambiario. Eso se reflejó en la rueda de hoy, en la que el tipo de cambio minorista llegó a superar con holgura los $41 y a infilar hacia los $42. Allí, el Banco Central salió a contener la escalada: aceleró la suba de tasas, absorbió más pesos a través de las Leliq e intervino en el mercado de futuros. Y aunque el dólar recortó la suba, cerró con un incremento diario del 1%.

Así, el billete minorista terminó la jornada con un avance de 39 centavos a $40,71, según el promedio de los bancos de la city porteña que elabora el BCRA.

Mientras que el mayorista, que tocó máximos en $40,55, desinfló su marcha después de la subasta de Leliq, en la que la autoridad monetaria convalidó una suba de la tasa de 1,5 punto y absorbió $10.700 millones (fue un cambio de estrategia ya que por la mañana había anunciado que adjudicaría el mismo monto que vencía). Con todo, la divisa cerró a $39,67, es decir, 40 centavos más que ayer (1%).

Con la suba de hoy, el tipo de cambio mayorista acumula un alza del 6,2% en lo que va de febrero.

“En una rueda de desarrollo irregular y con significativa volatilidad, el tipo de cambio mayorista alcanzó nuevos máximos que indujeron nueva estrategia del BCRA para aplacar la corrección. Intervenciones en los mercados de futuros con ventas en los plazos más inmediatos, mayor absorción vía Leliq y aumento simultáneo de la tasa, fueron las herramientas utilizadas para diluir la presión sobre el dólar”, señaló Gustavo Quintana, de PR Corredores de Cambio.

El analista financiero Christian Buteler coincidió: “La cotización llegó hasta los $40,55. A fuerza de venta de futuros pero sobretodo luego de la licitación de Leliq, con suba de tasa y absorción incluidas, se logró bajarlo hasta el valor de cierre”.

De acuerdo al esquema monetario acordado con el FMI, como el dólar se ubica dentro de la banda, el Central no puede intervenir directamente en el mercado cambiario mediante la venta de divisas. De hecho, si el dólar se disparara del piso al techo de la zona de no intervención, acumularía un alza de casi 30% sin que se puedan vender reservas para frenarlo. Por eso, la entidad que preside Guido Sandleris apeló a las herramientas indirectas que tiene a mano.

Además de los vaivenes externos, la baja de tasas de comienzos de mes está entre las principales causas de la disparada del tipo de cambio. Es que muchos de los fondos especulativos que habían ingresado al país para aprovechar los altos rendimientos en dólares que ofrecían los activos en pesos empezaron a irse.

Algunos operadores señalaron que también pesó en el humor de los inversoresla decisión de MSCI de ubicar a Argentina, además de en el índice de mercados emergentes, en uno de “mercados emergentes de frontera”.

En ese sentido, el economista Mariano Kestelboim destacó que hay $1,5 billón en plazos fijos y que en lo que va de febrero se fueron $50 millones. “Eso presiona al dólar a la suba”, sostuvo.

Tras el final de la rueda, Kestelboim opinó: “Cerró el mercado cambiario con un respiro. El dólar ‘sólo’ terminó subiendo 1%, con el minorista en torno de $41. Amortiguó que las tasas de Leliq volvieron a subir y nuevamente están en 46%. En los últimos tres días acumulan 200 puntos básicos de suba (es decir, 2 puntos porcentuales)”.