El espionaje ilegal del macrismo llegó a las páginas del New York Times

Una columna de opinión relata las operaciones de vigilancia

El espionaje ilegal que desplegó el gobierno de Mauricio Macri, con la Agencia Federal de Inteligencia (AFI) como brazo ejecutor, sobre periodistas, opositores, investigadores científicos y miembros de organizaciones sociales generó un cimbronazo en el país pero también tuvo repercusiones a nivel internacional. El New York Times publicó hoy precisamente una nota de opinión del periodista argentino Hugo Alconada Mon, quien en primera persona cuenta lo que sintió al saber que su nombre integraba la lista de vigilados . “Las lecciones que aprendí del año que me espiaron” se titula.

En el artículo , Alconada Mon relató que lo espiaron mientras “trabajaba en una investigación que incomodaba al poder político y empresarial”, al referirse al capítulo argentino del Lava Jato. “Me siguieron, analizaron dónde vivo, en qué automóviles me muevo, cuál era mi nivel de vida y hasta fueron a la casa de mis padres —dos jubilados por arriba de los 70 años—. Queda más por salir a la luz; por ejemplo, si evaluaron colocar una bomba en la puerta de mi casa”, escribe el periodista al comienzo de la nota.

Justamente hoy el juez Federico Villena ordenó la detención de un listado de integrantes del grupo de espías ilegales Super Mario Bros  pero también a Susana Martinengo , la Coordinadora de Documentación Presidencial, que recibía en la Casa Rosada los informes ilegales  del grupo delictivo.

Alconada enumera cinco enseñanzas que le dejó el episodio. Indicó además que con lo que sucedió cayó en la cuenta en que se tienen “pocas herramientas legales para proteger la privacidad, libertad de expresión y el Estado de derecho”. “La prensa independiente y el disenso político son indispensables si queremos un mejor país”, enfatizó.

Las cinco enseñanzas que cita

1. El espionaje es un atajo para los tramposos: “Los espías querían acceder a lo que de otro modo no tenían forma de saber de sus “objetivos”. Se trata de la tentación de obtener beneficios, muy rápido, por la vía de un atajo”.

2. El espionaje es sistemático, no un simple caso aislado: “Este mecanismo delictivo integra una investigación de la justicia que lleva ya meses y se inserta dentro de un rompecabezas más amplio que incluye varios expedientes judiciales y una investigación bicameral del Congreso nacional y que evidencia los métodos antidemocráticos a los que ha recurrido la inteligencia argentina. Combinados, permiten vislumbrar que el espionaje ilegal no se acotó a unos pocos casos aislados, propios de algún funcionario desquiciado, sino que resultó una operación sistemática”.

3. Promesas de cambio para que nada cambie: “Los gobiernos anunciaron reformas más o menos profundas, pero los problemas de fondo de la inteligencia argentina siguieron sin resolverse”.

4. El espionaje es anárquico: “El espionaje argentino está disperso. Ni todos los que trabajan en la AFI son espías, ni todos los espías que deambulan por las calles o el ciberespacio trabajan para la AFI”.

5. Es mejor prevenir que lamentar: “Si el espionaje es sistemático, recurrente y anárquico, entonces la opción más sensata para una figura pública es moverse dando por sentado que lo espían. No para sumirse en las fauces de la paranoia, pero sí para redoblar los recaudos. Y en el caso de los periodistas, para proteger a sus fuentes y encriptar sus teléfonos y computadoras”.

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