Por Gabriel Arias

El calor reinante en la jornada del martes en todo el país no sólo impactó en la gente sino también en los animales, ya que en el Mercado de Hacienda de Liniers, el calor extremo dejó el saldo de 74 animales muertos.

El dato se refiere a los animales “caídos” -término usado en la jerga para referirse a las vacas o novillos que se desploman muertos en el lugar mismo en el que están parados- dentro del predio de Liniers. Las fuentes del sector no descartan que hayan ocurrido más muertes en el trayecto hacia los frigoríficos, luego de los remates del día.

“La situación no es normal, estos niveles de calor son todo menos normales”, explicó Alfonso Monasterio, director del Mercado de Liniers. Y agregó que la situación de muertes por la actual ola de calor “es a nivel nacional, en el Mercado se toman todas las precauciones necesarias pero incluso en feedlots donde hay menor concentración deganado se están cayendo animales”.

Respecto a aquellos animales que murieron producto del estrés acumulado en el viaje desde los feedlots hasta el Mercado, Monasterio señaló que todos están cubiertos por seguros que prevén ese tipo de situaciones.

“Es la primera vez que veo tantos animales caídos en el Mercado, pero también es la primera vez que lo mismo pasa en una escala similar o mayor en los feedlots, incluso en campos donde se ven animales caídos”, comentó Gervasio Saenz Valiente, consignatario que trabaja hace 20 años en el Mercado de Liniers.

Según Monasterio, cerca del 80% de la hacienda que concurre diariamente al mercado deLiniers viaja desde feedlots, lo que implica que los animales que llegan arrastran un elevado grado de estrés. Al combinarse con una sensación térmica que llegó a un máximo de 45,3°, el resultado fue más grave que en otros predios.

Monasterio explicó que la cadena de producción no puede frenarse hasta que las temperaturas bajen ya que “no es económicamente posible”.