El Mercosur sigue sin superar sus diferencias

En la cumbre de Jefes de Estado, encabezada por el presidente Alberto Fernández, con sus pares de Brasil, Jair Bolsonaro; de Uruguay, Luis Lacalle Pou; y de Paraguay, Mario Abdo Benítez, siguieron los contrapuntos por los acuerdos extrazona y la reducción del arancel externo común.

Las diferencias sobre la velocidad de los acuerdos extrazona y la reducción del arancel externo común volvieron a ser los temas centrales de la cumbre de presidente del Mercosur, en la que abundaron los contrapuntos entre los jefes de Estado luego de que Uruguay anunciara ayer la decisión de comenzar a negociar de manera directa con terceros países.

A la tradicional Cumbre de Jefes de Estado, en la que la Argentina traspasó a Brasil la presidencia pro témpore del bloque, se llegó tras largos debates encarados desde el lunes pasado por ministros, equipos negociadores y cancilleres sin que se pudieran alcanzar consensos ni avances en las diferencias existentes entre los países miembro.

Más aún, la postura dada a conocer ayer por el Ministerio de Relaciones Exteriores de Uruguay de comenzar a negociar acuerdos bilaterales con terceros países o bloques por fuera del acuerdo con los socios regionales, marcó el clima previo que se terminó de reflejar en el encuentro presidencial.

En este contexto y en respuesta implícita al anuncio de Uruguay, el presidente Alberto Fernández sostuvo que para el país “el camino es cumplir con el Tratado de Asunción, negociar juntos con terceros países o bloques y respetar la figura del consenso” y que con ese espíritu “la Argentina reafirma una vez más que nadie se salva solo“.

En términos casi idénticos ya se había expresado Fernández a fines de marzo pasado en otra videoconferencia con sus pares para conmemorar el 30° aniversario de la firma del Tratado de Asunción, oportunidad en la que se hicieron explícitas las diferentes visiones sobre el rumbo futuro.

Este jueves, el mandatario argentino también señaló la necesidad de que el proceso de revisión del Arancel Externo Común contemple a “los sectores sensibles apuntando a una rebaja en insumos y materias primas y manteniendo nivel actual de protección a los productos finales”, tal la propuesta nacional de los últimos meses.

Al respecto, agregó que los países del bloque estuvieron de acuerdo en la reducción arancelaria del 10 % para el 75 % de las posiciones del nomenclador, lo cual “es una base importantísima, que significa que todos los integrantes del Mercosur estamos dispuestos a entender mutuas políticas domésticas”.

La Argentina propuso a comienzos de abril una baja de arancel del 10 % para el 75 % de los productos de nomenclador y hay un 25 % que es esencial como el sector automotriz, juguetes, textiles o lácteos que son considerados sensibles y que no se debería permitir una apertura indiscriminada porque afecta la producción, la competitividad y los puestos de trabajo.

Frente a la postura Argentina, Brasil y Uruguay vienen ratificando su interés en reducir de inmediato un 10 % los aranceles a todas las posiciones arancelarias, y otro 10 % en enero próximo, también sin restricciones de sectores.

Este jueves se realizó la cumbre de Jefes de Estado.Este jueves se realizó la cumbre de Jefes de Estado.
En medio de chicanas futboleras de cara a final por la Copa América que Brasil y Argentina disputarán el sábado en el Estadio Maracaná, Bolsonaro criticó que la presidencia argentina durante los últimos seis meses “dejó pendientes resultados concretos en los dos temas que más movilizan los esfuerzos recientes: la revisión del Arancel Externo Común y la adopción de flexibilización de negociaciones comerciales con socios extrabloque“.

“Necesitamos cerrar acuerdos comerciales pendientes y trabajar para reducir tarifas y otros obstáculos entre nosotros y el mundo. Queremos nuestras economías más integradas al mundo, empresas más competitivas, trabajadores más productivos y consumidores más satisfechos. El Mercosur necesita mostrar su valor con entrega de resultados a la población”, afirmó.

A la vez, el mandatario brasileño se opuso nuevamente al concepto de “consenso” que rige al bloque, y lo vinculó a un “poder de veto” que ejercerían los demás socios contra las aspiraciones de la mayor economía regional.

El Mercosur sigue sin superar diferencias.El Mercosur sigue sin superar diferencias.
Ahora con la presidencia pro tempore a su cargo, Bolsonaro deberá demostrar que tan rápido podrá avanzar en su estrategia de “modernizar” y “agilizar” al Mercosur, teniendo en cuenta los reparos manifestados por las empresas miembro de la Confederación Nacional de la Industria (CNI).

Esa visión aperturista fue refrendada -como en los últimos meses- por Lacalle Pou en su discurso, en el que defendió el anuncio de ayer de avanzar en negociaciones con otros países, lo que aseguró no significa vulnerar ni violentar la regla del consenso, y no desconoce el ordenamiento jurídico fundacional del Mercosur.

“El mundo se mueve muy rápido y no nos va a esperar” dijo el presidente uruguayo en otro un tramo de su exposición, al enmarcar el deseo de su país de embarcarse con mayor celeridad en acuerdos extrazona, más aún en un contexto complejo de las negociaciones internacionales y la pandemia.

De la misma manera exhortó a “seguir avanzando con la Unión Europea”, una relación comercial de larga data cuyos “intentos frustrados genera escepticismo y desconfianza”, aunque reafirmó que “Uruguay cree en la regla del consenso” y que como tal “el Mercosur da fuerza al poder negociador” de bloque.

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