El gobernador de Neuquén, Omar Gutierrez, del Movimiento Popular Neuquino (MPN), se aseguraba su reelección anoche al cosechar el 38,43% de los votos en los comicios provinciales, en los que obtuvo casi 15 puntos de ventaja sobre el candidato de Unidad Ciudadana, Ramón Rioseco.

Con el 72,67% de las mesas escrutadas, y una tendencia irreversible, Rioseco obtenía el 24.61% de los votos, seguido por el candidato deCambiemos e intendente de la ciudad de Neuquén, Horacio “Pechi” Quiroga, quien sacaba el 16,80%.

Detrás de ellos se ubicaba el ex gobernador y candidato por la Democracia Cristiana, Jorge Sosbisch, que obtenía el 10.24% de los sufragios, un porcentaje que sorprendió por lo elevado, pero que no le restó caudal al MPN, en representación de quien gobernó la provincia durante dos mandatos.Según los datos oficiales, la participación en la elección alcanzó el 78,42% del padrón electoral.

“Estoy confiado y tranquilo”, dijo Gutiérrez tras emitir su voto y se negó a hacer especulaciones sobre el resultado que, a la noche, le dio la razón.

Autoridades de Unidad Ciudadana-Frente Neuquino (UC-FN), uno de los partidos opositores al actual gobierno de la provincia de Neuquén, denunciaron haber constatado “irregularidades con las máquinas de votación” del sistema de Boleta Única Electrónica (BUE).

“Recibimos la información de distintos votantes de diferentes puntos de la provincia que cuando fueron a emitir su voto, la máquina no funcionó de acuerdo a como debería haber sido y comprobaron que el voto no era el que habían intentado emitir”, afirmó Sergio Fernández Novoa, candidato a diputado por UC-FN, en una conferencia de prensa convocada sobre el mediodía en el hotel Tower de la capital provincial.

El presidente de la Junta Electoral de Neuquén, Germán Busamia, respondió, por esas horas, que “el comicio se viene desarrollando con total normalidad” y apuntó que los problemas que han surgido hasta el momento “no tienen que ver con el sistema de votación”.

Según explicó, recibieron hasta el mediodía cinco denuncias que radican en un cambio de voluntad de los electores que, luego de haber impreso su voto, pidieron votar nuevamente. “Hasta este momento el comicio se vienen desarrollando con total normalidad. Han existido algunas dificultades en algunas máquinas, pero rápidamente se han sustituido”, afirmó Busamia

De este modo, el partido provincial ratificó su hegemonía cuando muchos vaticinaban que el presominio, que lleva más de cinco décadas, estaba en riesgo como nunca antes. La levantada del candidato peronista estuvo lejos de poner en riesgo la reelección de Gutiérrez. La diferencia final se explica en buena medida por el abandono por parte del Gobierno nacional hacia la candidatura de Quiroga. Ante el temor de que el kirchnerismo tuviera un debut triunfal en el año electoral, desde la Rosada se conformaban con un triunfo del MPN, con el que mantuvieron buena relación durante el mandato, y alentaban el “voto útil”.

El intendente Quiroga, derrotado candidato de   <a href='/tags/Cambiemos'>Cambiemos</a>
Quiroga reconoció la derrota