Pese a las promesas de mejorar el sistema de navegación, el mundo ya no quiere a los Boeing 737 Max 8, involucrados en dos accidentes que dejaron más de 300 muertos, lo que provocó pérdidas multimillonarias a la constructora yanqui.

Además, Europa prohibió todas las operaciones de ese modelo, mientras que Argentina y los países sudamericanos podrían replicar esa medida. Entre todos los países que extremaron sus recaudos está Argentina, que analizaba la posibilidad de cerrar su espacio aéreo para los Boeing 737 Max 8, modelo que protagonizó los accidentes de Etiopía, el domingo pasado, e Indonesia, en octubre de 2018, en los que murieron 346 personas.

Tomás Insausti, responsable de la Administración Nacional de Aviación Civil, afirmó que la medida era analizada en conjunto con otros países de la región. “Cualquier decisión respecto al cierre de espacio aéreo es mejor si es coordinada entre los países de la región y es algo que estamos hablando como posibilidad, pero no inminente. Se está en consulta permanente con las autoridades regionales de aviación y es algo que vamos a decidir en conjunto, no individualmente”, explicó.

Mientras tanto, Aerolíneas Argentinas suspendió los vuelos de estas aeronaves y anunció: “Para Aerolíneas Argentinas, el valor más importante es la seguridad. Ese es el objetivo que orienta toda su tarea. Desde que comenzó a operar con los Boeing 737 Max 8, en noviembre de 2017, la empresa realizó con ellos 7.550 vuelos con total seguridad y eficiencia”.
Europa se endurece

La Agencia Europea de Seguridad Aérea (EASA) decidió prohibir los vuelos de los Boeing 737 Max y 737 Max 9 “como medida de precaución”. De esta manera, se sumó a más de una decena de países que optaron por dejar esos modelos en tierra hasta que la seguridad esté garantizada.

En Europa, el primero en bloquear el uso de estos Boeing fue el Reino Unido. “Como medida de precaución, dimos instrucciones de detener todos los vuelos comerciales de pasajeros de todas las compañías que salen o llegan a Reino Unido o que sobrevuelan el espacio aéreo”, anunciaron autoridades de aviación.

Luego, se le sumaron Alemania, Francia, Italia, Irlanda, Austria y Holanda, además de naciones de otras partes del planeta, como Omán, Malasia, Corea del Sur, Singapur, Indonesia, Mongolia, Australia y China.
Palabra de Trump

Ante la controversia generada en todo el planeta, el presidente yanqui aseguró que “los aviones se volvieron muy complejos” y agregó que en lugar de pilotos, necesitan “científicos informáticos”. “Lo veo en muchos productos. Siempre buscando dar un paso innecesario más allá, cuando a menudo lo viejo y lo simple es mucho mejor”, siguió, antes de añadir: “No sé usted, pero no quiero que Albert Einstein sea mi piloto. Quiero grandes profesionales que se les permita fácil y rápidamente tomar el control de un avión”.
La respuesta

Desesperada por la crisis en la que está inmersa, Boeing anunció que realizará una actualización del software operativo de su flota completa de 737 Max 8. ¿Será suficiente para revertir la pérdida de confianza que desató en el mundo entero?