L a aparición de un alacrán en un jardín de infantes en La Plata volvió a encender las alarmas en la comunidad educativa. El establecimiento Nº 951, ubicado en 8 entre 58 y 59, fue protagonista de un episodio que generó miedo e incertidumbre en la localidad platense. Este martes por la mañana, minutos antes de que el jardín abriera sus puertas tras el fin de semana largo, personal de limpieza llevaba a cabo tareas en el sector del patio cuando apareció otro ejemplar de alacrán, por lo que los directivos decidieron suspender la jornada escolar por precaución y para preservar la integridad de los niños.

Los padres, frente a este episodio, sostuvieron que la aparición de alacranes en la institución “comenzó hace siete años” y “se aceleró en el último tiempo a pesar de las tareas de desinfección que se realizan todos los viernes y las inspecciones oculares por parte del personal”.

Asimismo, recalcaron que la presencia de arácnidos representa un peligro para sus hijos y, al tratarse de un cuadro que lleva siete años pese a los esfuerzos del jardín, “el problema ya debe ser atendido con mayor rigurosidad no sólo por los directivos de la institución, sino también por las autoridades provinciales”.

Por este motivo, evalúan elevar el reclamo ante las autoridades de la Dirección de Educación Provincial “con el objetivo de encontrar una solución definitiva a este problema”. “Vamos a intentar reunirnos con representantes de Educación para que nos escuchen, atiendan el problema y entiendan que está en juego la salud de nuestros hijos, que ojalá no pase que sean picados por estos alacranes“, afirmaron.

Nosotros hablamos con nuestros hijos, les explicamos que si ven estos alacranes no los toquen porque los van a picar; pero no dejan de ser niños y de estar expuestos al peligro“, agregaron. Días atrás, un bebé de dos años ingresó al Hospital Provincial de Rosario tras ser picado por un alacrán mientras dormía en su casa.

El menor, que sigue en grave estado, sufrió el ataque el viernes pasado. “Los médicos están haciendo todo lo posible, pero el cuadro es grave“, señaló Silvia Martínez, jefa de Toxicología del centro de salud rosarino, quien cree que el calor de la cama habría atraído al alacrán, ya que buscan las temperaturas cálidas.