Entre museo y negocio: el Mercado Artesanal es un escaparate de piezas únicas hechas por mendocinos del desierto

Hay una historia detrás de cada obra. Sus autores viven en el secano y en puntos extremos de Mendoza. Están unidos a la tierra y sus creaciones tienen calidad para posicionarse como un producto de exportación. Hay 200 piezas de museo y miles de para comprar a precios justos y con uso cotidiano.

“Hago artesanías desde los 10 años. Aprendí en la escuela albergue y mirando a mi madre”, comenta Deolinda (35), artesana de Asunción, Lavalle.

Como otras localidades del secano mendocino situadas en el Norte de Mendoza, Asunción es pequeña y está habitada por descendientes de pueblos originarios. Su principal actividad: la cría de ganado caprino y las artesanías en cuero y lana.

En el desierto de Lavalle y en otros puntos alejados de Mendoza, hay muchas Deolindas. Residen en el mismo lugar que sus padres y abuelos y viven de lo que hacen con sus manos.

Para que puedan mantenerse en su lugar de origen, el Gobierno promueve este arraigo comprando la producción de piezas de la artesanía folclórica y las acerca a los puntos de demanda.

Además de estar hechas por manos mendocinas, las artesanías rescatan las técnicas ancestrales. Cada pieza cuenta con un certificado de autenticidad que detalla quién es su autor, la técnica utilizada y la procedencia.

“El único que llega todo el año hasta aquí es el Mercado” (Mercado Artesanal Mendocino, MAM), comenta Deolinda. Sus abuelos -recuerda- tejían cuero y lana y hoy son cuatro los artesanos en la familia. Tienen entre 19 y 74 años y los más chicos (5 y 13) ya están aprendiendo.

Morrales con materia prima del lugar

Para mejorar y transmitir técnicas, los miércoles se reúnen en el centro cultural y durante el resto de la semana continúan tejiendo lana o cuero, después de hacer las tareas del corral y de la casa.

La materia prima es del lugar. El cuero, de cabras y vacas; la lana proviene de las escasas ovejas de la zona y las tinturas, de raíces, cáscaras y hojas de árboles.

Hoy hacen muchos morrales, mantas, ponchos y ruanas, así como mantas, almohadones y frazadas. En otras épocas tejían piezas más grandes y entre las favoritas están las alfombras. Una manta puede demorar un mes en realizarse, entre el hilado de la lana, teñido y tejido a telar.

Estas expresiones culturales tradicionales contienen un valor intangible, pues transmiten el mensaje de la historia de nuestros pobladores precolombinos. Utilizando materia prima existente en su hábitat, los artesanos con sus manos creadoras rescatan la tradición, producen obras que se constituyen en bienes culturales que respetan y recrean técnicas ancestrales.

Las premisas del Mercado

Te lo enseñaron tus antepasados y tiene hoy un uso práctico es la premisa de MAM. Hay muchas piezas que pueden usarse a diario las casas y son artesanías de calidad para regalar. Además, rescatan tradiciones, colaboran a mejorar la economía de los pobladores y promueven el arraigo.

Es el más antiguo de los programas de la economía social de la Provincia. Trabaja exclusivamente con artesanos folclóricos y genera ingresos genuinos a través de la venta de artesanías tradicionales producidas en el secano mendocino, Valle de Uco y Sur de Mendoza.

Desde la perspectiva del consumo, la ventaja es adquirir una pieza original, con certificado de autenticidad, que lleva el nombre de la persona que la produjo y su lugar de origen. Esta acción en contexto es casi una rareza en una era global y de producción masiva.

El Mercado capacita y difunde técnicas artesanales folclóricas en riesgo de desaparición. Es un programa de la Dirección de Economía Social y Asociatividad, del Ministerio de Salud, Desarrollo Social y Deportes.

Las piezas son realizadas principalmente con técnicas originarias de las poblaciones de Lavalle y Malargüe, y su producción se extiende a diversos puntos del territorio provincial. Se reconocen como artesanías folclóricas las elaboradas según técnicas tradicionales y autóctonas de nuestra provincia y se expresan en telar con tinturas naturales, cestería en junquillo y trenzado de cuero crudo. Las técnicas se mantienen por herencia y tienen su origen en el manejo diario del puesto.

Hasta cada rincón de la provincia llegan las camionetas del Mercado que traen las piezas a zonas céntricas. Personal del Mercado Artesanal va periódicamente hasta las casas de los artesanos. La mayoría están en el secano de Lavalle o en el extremo sur de Mendoza y en menor medida en el resto del territorio. Por eso Mendoza de extremo a extremo.

Dos puntos de venta: Ciudad de Mendoza y Malargüe

Las artesanías llegan así a pleno centro de la capital, donde se ubica la sede principal del Mercado Artesanal. Es un atractivo turístico y también un punto de compras para los mendocinos que deciden regalar una exclusividad que “teje” raíces con nuestra tierra.

Con 40 años de trayectoria, el Mercado cumple así varias funciones: exposición, promoción y comercialización de productos característicos de la actividad artesana provincial. Depende la Dirección de Economía Social y está ubicado en San Martín 1133 de Ciudad, el subsuelo de la sede del Ente Mendoza Turismo (Emetur). Hace 25 años se sumó una delegación en el Sur, ubicada hoy en la ruta 40 s/n, Estancia La Orteguina, en Malargüe.

En sus salones de exposición y venta se pueden apreciar las tres expresiones artesanales tradicionales con que cuenta la provincia: la cestería huarpe de Lagunas de Guanacache, el tejido al telar y el trenzado en cuero crudo, de Lavalle.

El MAM cuenta 225 con piezas de museo, las cuales son artesanías elaboradas con técnicas especiales, que no se repiten en otras, son obras de altas calidad, elaborada por artesanos
destacados de las provincias.

Hay cientos de productos, como riendas, lazos, caminos de mesas, pie de cama, frazadas, canastos con distintas utilidades, mates forrados en junquillo o en cuero, cinturones, pulseras o rosarios.

La lista de precios detalla el costo, que es lo que recibe el productor y el precio de venta. Del valor de cada artículo el 70% lo recibe el artesano y el 30% se utiliza para la logística, para el funcionamiento empleado en el costo de los traslados y funcionamiento en general.

Entre 2016 y 2019, 259 personas en 26 talleres recibieron capacitación en técnicas ancestrales en cuero trenzado, junquillo, telar y balsa huarpe.

De huarpes, pehuenches y españoles 

La cestería tiene raíces huarpes y el tejido en telar mendocino enraiza también en las poblaciones originarias de las distintas regiones de Mendoza, mientras que con los españoles llegó el trenzado en cuero.

Predecesora de todas las artesanías, la cestería utiliza como base la fibra vegetal, que aumenta de tamaño en contacto con el agua y la hace casi impermeable. Es típica del Norte, de Lavalle, donde los ríos Mendoza y San Juan formaban las lagunas del Rosario. Los huarpes tejían la totora con cerdas de caballo, construyendo canoas para navegar y pescar. Hoy las lagunas están secas y sobrevive la cestería en junquillo como técnica precolombina, característica del pueblo huarpe, que hoy se ofrecen en formas de canastos, costureros y semilleras (cestos que se utilizaban para almacenar las semillas y paneras).

Telar: en el Norte, en zonas de arenas, las obras tradicionales se caracterizan por su colorido que contrastan con la aridez del secano. Se utiliza el telar horizontal o criollo de influencia española. En el Sur, en los parajes de Malargüe, los diseños son geométricos,  con la impronta de puelches o pehuenches, empleando el telar vertical. Esta tarea es realizada generalmente  por mujeres.

La cultura del cuero fue usada desde la prehistoria como un oficio heredado de los españoles y árabes. Las labores en cuero son realizadas predominantemente por los hombres, puesteros, crianceros de ganado menor para su uso en la faena diaria. Los artesanos mendocinos son trenzadores por excelencia, emplean en sus trabajos entre 3 y 80 tientos, adornándolos con bombas y botones de cuero.

Más información 

▪ Mercado Artesanal de Ciudad, San Martín 1133, en el subsuelo, lunes a sábado, 8 a 14. Teléfono 4204239.

▪ Mercado de Malargüe: Ruta 40 s/n, Estancia La Orteguina, lunes a sábado, 8 a 14.

▪  En http://catalogoeconomiasocial.mendoza.gov.ar.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *