El sujeto, oriundo de San Andreas, fue identificado como William Robert Cable y ahora es investigado por la policía de dicho estado.

De acuerdo con las investigaciones, Cable les entregaba a los desamparados alimentos mezclados con oleorresina picante, un químico que es dos veces más fuerte que el gas pimienta utilizado por los agentes de seguridad.

Previo a darles las sustancia, el hombre les decía a las personas que estaban participando de un “desafío de comida picante”. La Fiscalía de California informó que por lo menos ocho individuos en situación de calle fueron envenados por Cable.

“Estos seres humanos fueron su presa porque son vulnerables”, sostuvo el fiscal Todd Spitzer“Fueron explotados y envenenados como parte de una retorcida forma de entretenimiento, y su dolor fue grabado para que pudiera ser revivido por su atacante una y otra vez”, enfatizó.

Según trascendió, el individuo fue arrestado el último 22 de mayo por agentes del Departamento de la Policía de Huntington al sur de Los Ángeles.

El acusado podría enfrentar una pena de hasta 19 años de prisión si es declarado culpable por los cargos de envenenamiento. Actualmente, se encuentra detenido con una fianza de 500 mil dólares (34 millones 660 mil 255 pesos).

Por su parte, los funcionarios del Condado de Orange pidieron a la gente que ayude a identificar a otras víctimas o sospechosos involucradas en el caso.

El acusado podría enfrentar una pena de hasta 19 años de prisión si es declarado culpable por los cargos de envenenamiento.

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“La naturaleza inhumana de los crímenes combinados con atacar a una población vulnerable conmociona la conciencia”, expresó el jefe de policía de Huntington Beach, Robert Handy, a través de un comunicado.

Y concluyó: “Estoy orgulloso del esfuerzo extraordinario que nuestros agentes de policía, detectives y también nuestros bomberos pusieron en resolver este caso, quienes informaron circunstancias sospechosas de las observaciones mientras trataban a las víctimas”.