Explosión, gritos y desesperación: las vivencias de los vecinos del edificio incendiado en Recoleta

HAY CINCO MUERTOS Y 35 HERIDOS

«Acá estaba todo en llamas», contó Antonio, quien vive en el quinto piso del edificio de Ecuador al 1000. Los empleados de una estación de gas aledaña tuvieron que poner en marcha un protocolo de emergencia ante el peligro de expansión del fuego.

Foto Gustavo Amarelle
Foto: Gustavo Amarelle

Habitantes y vecinos del edificio que se incendió en el barrio porteño de Recoleta afirmaron que vivieron momentos de desesperación y angustia, tras escuchar una explosión y gritos de auxilio, y los empleados de una estación de gas aledaña tuvieron que poner en marcha un protocolo de emergencia ante el peligro de expansión del fuego.

Antonio, que vive en el quinto piso del edificio de Ecuador 1.062, relató a Télam cómo vivió ese momento: «Un poquito antes de las 6 de la mañana empecé a escuchar gritos de ‘incendio, soy del séptimo, llamen a los bomberos, salgan porque se está incendiando’».

«Me vestí con lo que pude y bajé corriendo. Al rato cayeron los Bomberos, la Policía y el SAME. Acá estaba todo en llamas. Estaba el padre y una de las hijas sentados. Ahí vive un matrimonio con muchos hijos. Bajó el padre con una de las nenas a pedir auxilio. El padre tenía la cara negra«, contó Antonio, cuya vivienda está dos pisos abajo del departamento donde comenzó el fuego.

Foto Gustavo Amarelle
Foto: Gustavo Amarelle

El incendio se desató alrededor de las 5.50, por causas que aún se desconocen, en el departamento del séptimo mientras sus ocupantes dormían y rápidamente se expandió al octavo, obligando a la evacuación y rescate de todas las personas que habitan en el edificio de 14 pisos y al corte del suministro de gas en toda la cuadra.

Cinco integrantes de una familia perteneciente a la comunidad judía (dos mujeres y tres niños) murieron como consecuencia del siniestro y otras 35 personas tuvieron que ser asistidas y derivadas a distintos hospitales porteños, se informó oficialmente.

Fernanda, empleada de la estación de GNC Puma de la esquina de la avenida Córdoba y Ecuador, indicó que «la explosión fue a eso de las 5:45 y cuando empezó el fuego automáticamente activamos el protocolo, después se llamó a la Policía y los Bomberos y evacuamos el lugar».

Cinco integrantes de una familia perteneciente a la comunidad judía murieron como consecuencia del siniestro y otras 35 personas tuvieron que ser asistidas y derivadas a distintos hospitales porteños.

«El protocolo consiste en activar una alarma y se tienen que trabar los compresores. Después se bajan todas las llaves de gas para que no sea una tragedia. Eso es lo primero que se hace. Una vez que se cierran los compresores no hay peligro de explosión», precisó la joven.

En diálogo con esta agencia, Fernanda reconoció que «en ese momento se te hace largo, pero no fue nada, fue todo en un minuto. Salió una chica del edificio, dijo que había chispazos y ahí automáticamente se llamó a los Bomberos».

También José, vecino de un edificio de la avenida Córdoba, sostuvo que fue «un momento desesperante y angustiante» y contó que, ni bien escuchó la explosión, bajó para ofrecer su ayuda.

«Fue una situación muy fea y muy shockeante. Lo viví muy de cerca porque bajamos a socorrer a la gente. Fue un momento muy triste. El padre estaba desesperado abajo. Estaba todo negro carbonizado y un poco quemado en la frente», agregó.

Foto Gustavo Amarelle
Foto: Gustavo Amarelle

Además del personal del SAME, participaron de la asistencia de los habitantes del edificio integrantes de la fundación Hatzolah Argentina, que es el servicio de emergencias médicas de la comunidad judía.

«Reportaron el incidente cerca de las 6.10 y aproximadamente a los tres minutos ya estaba el primer equipo de voluntarios acá para colaborar en la asistencia médica. Las familias afectadas de la comunidad, especialmente una, fueron muy golpeadas», afirmó Camilo Orobio, técnico de emergencias médica de Hatzolah.

El hombre llegó al lugar del incendio aproximadamente a las 6.40 y admitió que vivió «situaciones complicadas y lamentables, como ocurre en todas las emergencias».

También dijo que personal de asistencia social de la AMIA se trasladaron a los diferentes hospitales «para hacer el apoyo a las familias».

«Conté el piso, era el séptimo, y ahí dije ‘es mi amigo'»

Un adolescente amigo de la familia judía víctima del incendio en el séptimo piso de un edificio del barrio porteño de Recoleta, aseguró que todos sus integrantes acudían «al tempo de la calle Ecuador», ubicado a una cuadra del siniestro que provocó la muerte de cinco personas, tres de ellos menor de edad, y dijo que ahora están «rezando» por la salud del padre de la familia que permanece internado en grave estado.

«A la mañana estaba viniendo al templo y de repente veo todo el fuego. Conté los pisos y era el séptimo y ahí dije ‘es mi amigo, algo habrá pasado'», contó a Télam Yonatan, de 17 años, amigo de uno de los hijos del matrimonio que vivía en el departamento incendiado.

Frente a la situación, el adolescente se comunicó telefónicamente con otro de los hijos mayores de edad del matrimonio que vive en otro lugar.

«Lo llamé por teléfono y no me atendía y después lo vi acá; estaba muy nervioso. Tenía mucho miedo, estaba muy alterado. Fallecieron sus hermanos y su mamá. Vino acá cuando se enteró y se desesperó. Ahora está en el hospital», detalló.

En diálogo con Télam cerca del edificio de 14 pisos donde se produjo el incendio a las 5.50 de este jueves, Yonatan dijo que su amigo le contó que el incendio se habría producido por una «una estufa de gas», aunque los bomberos indicaron en el lugar que aun se desconocen las causas que provocaron el fuego.

«Ahora estamos pidiendo en el templo con el rabino, hay muchas personas. Estamos rezando por el padre de la familia (Ioni Jabbaz) que está delicado y los hijos internados», añadió.

Ioni Jabbaz está internado en una sala de terapia intensiva del Hospital Rivadavia con quemaduras en el rostro y afecciones en su sistema respiratorio, se informó oficialmente.

El jefe de bomberos afirmó que no hay riesgo estructural en el edificio

«Hasta el momento está la parte pericial (de Bomberos) realizando sus tareas específicas. Está tratando de determinar cuáles fueron las causales del siniestro”, indicó el jefe de la Estación Recoleta de Bomberos de la Ciudad de Buenos Aires, Juan Carlos Giordano, en declaraciones a Télam.

En ese marco, precisó que, “hasta el momento, se hizo una inspección de la totalidad de la estructura por parte del personal de la guardia de auxilio del Gobierno de la Ciudad, quienes ya dijeron que no existía riesgo ni de los departamentos siniestrados ni del resto del edificio”.

El comandante de bomberos aclaró que “los vecinos van a poder volver ni bien terminen las tareas periciales, se levante todo el material y la fiscalía interventora disponga que pueden o no ingresar otra vez a sus respectivos domicilios».

El incendio se registró a las 5.50 en el séptimo piso del edificio de Ecuador 1062, por causas que aún se desconocen, y se extendió rápidamente al piso superior, obligando a la evacuación y rescate de sus habitantes.

El operativo para controlar las llamas y asistir a las víctimas incluyó ocho dotaciones de bomberos y 22 ambulancias del SAME, según informó el Gobierno porteño.

A causa del incendio, cinco personas fallecieron y otras 30 debieron ser asistidas, 11 de ellas en el lugar y 19 trasladadas a seis centros de salud: 7 al Hospital Gutiérrez, 4 al Hospital Ramos Mejía, 2 al Hospital Rivadavia, 3 al Hospital Férnandez, 2 al Hospital Elizalde y 1 al Hospital Durand.

Además se trasladó a tres efectivos de la Policía de la Ciudad al Hospital Ramos Mejía por inhalación de humo y de manera preventiva, ya que fueron los primeros en llegar al lugar y estuvieron a cargo de la evacuación de los vecinos, se detalló en el parte oficial del Gobierno porteño.

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