“Factores humanos”: Una disciplina que buscan incorporar en los servicios críticos hospitalarios

La gestión de los factores humanos es una disciplina que proviene de la aviación y trata el desarrollo del comportamiento y desempeño humano. Incluye toma de decisiones, diseño de mandos, comunicaciones, el perfeccionamiento y la formación personal.

Esta disciplina comienza a tener visibilidad en los equipos sanitarios que se desarrollan en sectores críticos y de cuidados intensivos. De hecho, fue en un congreso de la Sociedad Argentina de Terapia Intensiva (SATI), organizado en noviembre de este año, cuando, desde Mendoza y Jujuy, se comenzó a plantear la necesidad de hablar y aplicar esta disciplina con el objetivo de mejorar la calidad de los equipos sanitarios críticos.

Ivana Marinelli, una de las médicas intensivistas del Hospital Humberto Notti, fue quien, en conjunto con las médicas María Belén Frate (Mendoza) y Silvina Ávalos (Jujuy), plantearon en aquel congreso la temática. “En las terapias existen sistemas de trabajo muy complejos donde hay muchas interacciones entre todas las personas, entre distintas especialidades y disciplinas. La comunicación y las relaciones interpersonales cobran mucha importancia con respecto al bienestar tanto del equipo como del paciente. Muchas veces las alteraciones que puede existir repercuten en el ánimo del equipo y esto puede poner en peligro la seguridad del paciente. Habitualmente, cuando en un equipo de trabajo hay algo que no funciona bien, esto lo termina agotando, a expensas de situaciones de estrés y se terminan enfermando”, comenta la doctora Marinelli.

Cómo surge esta propuesta en el ámbito de la medicina

El manejo de los factores humanos viene de la aviación, con el estudio de estos factores o habilidades no técnicas en los pilotos de aviones que luego fueron incorporándose a la medicina.

Los factores humanos constituyen las características físicas, psicológicas y sociales que afectan la interacción humana con los equipos, sistemas, procesos, otras personas y equipos de trabajo. Son las personas y los equipos quienes hacen que la seguridad funcione.

En el ámbito de los cuidados intensivos, es muy importante observar cuáles son estos factores que van a influir al tomar una decisión. “Es necesario tomar conciencia, por ejemplo, de lo que puede suceder si, luego de 24 horas o más de guardia, tus habilidades para conducir hasta tu casa son óptimas. Sabemos que, luego de tanto tiempo de guardia, tienes más posibilidades de sufrir un accidente de tránsito”, expresó Marinelli. Y agregó: “Notamos que el personal de salud en general tiende a sobreadaptarse a las situaciones de estrés, normalizando situaciones que luego terminan siendo patológicas porque tienen una repercusión muy importante en la salud, en la familia y en mismo trabajo”.

Y continuó: “Específicamente relacionado con los cuidados intensivos, notamos a nivel nacional la falta de profesionales en este ámbito de la salud, lo cual implica un fuerte desgaste en los profesionales que están trabajando. Por tanto, poder llevar a la práctica el conocimiento y dominio de estas habilidades no técnicas nos puede ayudar muchísimo a mejorar la calidad de nuestros equipos de trabajo. Sabemos que es difícil llevarlas a la práctica, es un cambio de hábitos en la forma de trabajar, es un cambio de paradigma”.

Cómo llevar a la práctica en espacios críticos esta disciplina y no recaer en el intento

Todo lo novedoso puede traer cierta incertidumbre. Sin embargo, enfocarse en las cosas que pueden mejorar los ambientes de trabajo y la calidad del mismo ilusiona a todos y predispone a la escucha. Esto, tanto como la observación y puesta en práctica de ciertas pautas que busquen esa mejoría, sobre todo en espacios laborales de tensión y presión permanente.

“El primer paso es hacer notar que existen estos temas y que hay estudios que los avalan. Luego, ir identificando estos factores con herramientas. Por ejemplo, comenzar a preguntarnos dentro del equipo cómo es la comunicación, si es efectiva o no. Promover reuniones de trabajo, simulaciones, entre otras cosas. Otro de los temas es el manejo del error en el equipo, es decir, cómo el equipo lo maneja: se esconde, se penaliza o se expresa y se analiza para mejorarlo. Las interacciones entre el equipo de trabajo deben cumplir determinadas pautas para que sean lo más adecuadas posible. Muchas veces, cuando trabajamos en simulación, planteamos muchas cosas que en la vida real no solemos hacer”.

“Este es el desafío que tenemos por delante, es un desafío a nivel nacional, son temas que tenemos que ir planteando para mejorar los equipos y para que los profesionales elijan hacer una especialidad que consume tanto tiempo de vida”.

Implementar la observación de los factores humanos dentro de las áreas críticas, como ya lo dijimos en líneas anteriores, tiene el objetivo de mejorar la calidad del trabajo de los equipos, pero además intenta mejorar salud mental y física del personal. Esto implica, según expresa la médica intensivista Ivana Marinelli: “Mejorar la calidad de vida profesional y a la vez hacer un poco más llamativa la especialidad, para que la gente decida trabajar en una terapia intensiva, sobre todo pediátrica”.

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