Fernando Rosas realizó la puesta en valor de la escultura del Memorial de la Bandera

El trabajo de restauración se centró en la pátina de la escultura de Roberto Rosas, situada en el corazón del Parque Cívico.

Se trata de la imponente escultura del artista local Roberto Rosas, reconocido escultor y padre de Fernando, que representa a un ángel con los brazos extendidos al cielo. 

El objetivo inicial de dicha pieza fue revalorizar el Parque Cívico y diseñar un espacio adecuado donde exponer la histórica Bandera de los Andes y los dos estandartes realistas. 

Horacio Chiavazza, director de Patrimonio Cultural y Museos, del Ministerio de Cultura y Turismo de la provincia, indicó que este trabajo responde a cumplir con el fin artístico con el cual se había emplazado la escultura. Afirmó que parte de la intervención responde a que, “con el paso del tiempo genere una pátina de óxido para darle un carácter específico de colores y tonalidades que su artista original estimaba como parte de la dinámica de la obra, haciéndola así permanentemente renovada desde lo visual, como objetivo plástico. A lo largo de los años y por un proceso posterior se distorsionó este objetivo y consecuentemente con el reclamo de la familia del autor el Gobierno de la provincia respondió a través de la contratación de quien mayormente interpretó la obra de su propio padre, que es Fernando Rosas”.

“A los fines de recuperar el sentido original se cumplió con la restauración y corrección de esa práctica. La obra tiene un valor incalculable debido a que Roberto Rosas ha sido uno de los escultores más importantes que ha tenido nuestra provincia y cuyas obras tienen una significación en torno a lo que representan de una época muy significativa”, destacó el director.

El proceso comenzó con una limpieza de polvo, para luego proceder al raspado de restos de costras de pintura y zonas oxidadas. Luego, se le aplicó un anti óxido convertidor para prolongar la resistencia a la corrosión.

Una vez terminada la etapa de la pintura base, se procedió a la pátina, que, en este caso, se realizó con una pintura licuada de color verdoso que simula el óxido del bronce y el cobre particularmente. La restauración incluyó un proceso con aerosoles aplicados a las partes anatómicas, que son los brazos y la cara, tal como lo indican las fotografías de referencia utilizadas para realizar la ardua tarea.

El proceso continuó con la aplicación de un barniz con betún de judea, para darle un color pardo que unifica los tonos de la pieza en cuestión. 

 La escultura

La figura de hierro forjado fue creada por Roberto Rosas hacia 1995, representando a un ángel con sus ojos vendados y fue expuesta en el acceso al Museo Municipal de Arte Moderno, hasta el año 2008.

Con motivo de ser emplazada en el Memorial de la Bandera, el artista procedió a restaurarla y resemantizarla. Fue ubicada sobre un espejo de agua adyacente, en un amplio espacio parquizado.

Cuenta con más de cinco metros de altura, por lo que adquiere una enorme gravitación en el espacio. Se trata de una alegoría a la Libertad, personificada por una joven figura femenina alada que representa a la Patria naciente, en vuelo hacia la independencia.

Presenta un notable alargamiento y estilización de las formas que contribuye a reforzar su sentido de movimiento ascendente. Simbolismo que resalta su ubicación por encima del recinto de la Bandera de los Andes.

El Memorial de la Bandera se encuentra ubicado en Virgen del Carmen de Cuyo 289, de Ciudad, frente a la explanada de la Casa de Gobierno de Mendoza.

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