La corriente del río Niágara es muy fuerte a su paso por Búfalo, Estados Unidos, por lo que abundan los carteles de prohibido arrojarse al agua. Sin embargo, no todos respetan la indicación, como le ocurrió a estos dos hombres, cuya imprudencia les costó la vida.

Scott Vater, un carpintero de 46 años, pretendía recoger un tronco que flotaba para hacer muebles, por lo que Mario Guthrie, de 29, se ofreció a buscarlo. Se metió en el río, pero ya no pudo salir.

Ante la impotencia de quienes observaban la peligrosa situación, Vater se tiró al agua para rescatarlo, pero la desesperación de Guthrie acabó sumergiendo a ambos.

“Estaban en un remolino, por eso no pudieron salir”, comentó Jeff Rinaldo, de la Policía local. “Los escuché gritar. Agarré mi red y comencé a correr. Era demasiado tarde, no podía llegar a tiempo”, se lamentó.

Por su parte, uno de los muchos testigos contó que “pasaron solo unos segundos y ambos se hundieron como rocas” .”No había nada que pudiéramos hacer. Mi madre me gritaba que no saltara, porque casi lo hago, pero me hubieran hundido a mi también”, señaló.