Por María Helena Ripetta
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Cuando cumplió 20 años, en 2017, recién pudo contarle a su mamá lo que le había pasado. Desde los 4 hasta los 8 años su papá y su tío materno habían abusado de ella. Ayelénhabía tratado de vivir con eso, de borrarlo de su memoria. Cuando se lo contó a su madre, esta la acompañó a hacer la denuncia. Al padre no lo veía hacía años, desde que se fue a vivir a Entre Ríos, pero su tío vive al lado de su casa en Ciudad Oculta. Tiene como vecino a su violador.

“Cuando era chica ella no me contó nada, de mi ex marido ya estaba separada, pero él abusaba en las visitas y mi hermano, mientras yo estaba trabajando”, cuenta a Crónica la mamá de Ayelén. La chica, que hoy es mamá, siente que le robaron su inocencia.

“Recibimos amenazas desde que ella lo pudo contar y los denunció. No sé por qué la Justicia es tan lenta en estos casos. Mi hermano vive al lado. No nos podemos mudar”, dice la mamá. “Ella no está mucho en la casa, por el trabajo, pero tampoco le dan los tiempos para ir al psiquiatra. El otro día le dio un ataque de nervios porque la mujer de mi hermano anda diciendo que todo es mentira”, afirma. Ayelén trabaja en el centro, pero su hija va al jardín en Villa Lugano, y no tiene la posibilidad económica de mudarse tampoco.

Como la mayoría de las víctimas de abuso infantil, solo pudo de grande contar a lo que había sido sometida cuando era niña. Estas víctimas son sometidas por personas muy cercanas y queridas. Al ser tan pequeñas, no siempre saben que está mal y habitualmente son engañadas por sus abusadores.

“Mi hija no podía hablar, recién pudo de grande y se merece justicia. No puede ser que vivamos con el violador al lado. Yo nunca me imaginé que mi hermano y mi ex marido podían hacer algo así. El violador está al lado de nuestra casa, la Justicia no puede ser tan lenta con estos casos. Mi hermano sale y entra como si él no hubiera hecho nada y la mujer lo defiende, es todo tan injusto. Por eso mi hija lo escrachó en las redes. Pero ella hizo todo bien, fue a la Justicia, declaró, contó todo, hizo las pericias. Ahora necesitamos respuestas”, reclama la mamá.