#GarbarinoEstafa: “Cargan los recibos, pero la plata en tu cuenta no aparece”

#GARBARINONOPAGA

La empresa que viene llevando adelante un plan de vaciamiento apuntando al mercado on line y mantiene desde abril a 1500 trabajadores suspendidos, vuelve a montar una nueva maniobra fraudulenta contra sus empleados. Los trabajadores reclaman que se paguen correctamente los salarios, que la empresa viene pagando con “importantes descuentos” y en “cómodas cuotas”.

 

Este viernes se cargaron los recibos de sueldo, pero como señalan sus empleados; “cargan los recibos de sueldo pero la plata no está”. Mientras la inflación ya ha golpeado duro el bolsillo de la inmensa mayoría de la población y cada vez se hace más difícil llegar a fin de mes, Garbarino deja desamparados a empleados y sus familias, aumentando cada vez más la incertidumbre sobre su continuidad laboral. Otro trabajador comentó; “aunque en el recibo de sueldo dicen que me van a pagar el 76% , desde la suspensión me pagaron el 50% del mes de marzo ¡y abril no me lo pagaron!”

Como sabemos, a partir del mes de Abril la empresa procedió a realizar suspensiones sin causa de forma compulsiva a 1500 empleados a los cuales no les viene abonando el salario en tiempo y forma. Una nueva maniobra salió a la luz cuando en el marco de una irregularidad total, la empresa procedió a “liquidar” los recibos de sueldos con importantes descuentos. Dice que estos descuentos se amparan en el Acuerdo Marco 223 bis, firmado por el Sindicato de Comercio, la CGT, las cámaras patronales y el Ministerio de trabajo a comienzos de la pandemia, donde se permite las suspensiones con rebaja salarial.

Si la empresa decía que no pagaba porque tenía crisis, ahora cambia el argumento apelando a un artilugio legal que no aplica. Hasta la propia Federación de Empleado de Comercio que había adherido al convenio 223 Bis, tuvo que denunciar que la empresa obró de mala fe. El acuerdo, que había sido firmado a espaldas de los trabajadores, donde se estipulaba que les pagarían un 76%, era solo por suspensiones como consecuencia de las medidas sanitarias y cierres que indicaba el DNU. Es decir, los descuentos no aplican para las suspensiones que se dieron fuera de ese contexto, para los sueldos de marzo y abril.

Otro trabajador, agregó; “además, los recibos de sueldo no los podes ver si no los firmas, entonces yo tuve que aceptar el de marzo que no me terminaron de pagar para poder ver el de abril, con eso deben descargar que al sueldo lo pagan. Es un desastre. Encima lo calcularon sobre el sueldo básico, cuando en el aviso de suspensión dice clarito que te suspenden con el 76% del sueldo neto por que eso es lo que dice el artículo 223 Bis que es en lo que ellos se basan. ¡UNA ESTAFA POR DONDE LO VEAS!”. Es decir, le están negando el derecho a los trabajadores a ver sus recibos de sueldo.

“En el recibo en mi sucursal a varios activos nos figuran días de suspensión pagados y descuentan y queda una diferencia en contra .. cuando vamos todos los días a trabajar … ¡Más solos y desamparados no podemos estar!”, comentó otra trabajadora.

Además no les vienen pagando los aportes patronales y muchos se quedaron sin obra social; “Yo tengo un hijo y en una situación de pandemia no hay cosa más perversa e inhumana que no pagarle la obra social a un empleado. La persona que dice que no tiene plata para pagar auspicia a medio mundo mientras nosotros estamos sin pagar la obra social y sin que nos pague el sueldo adquiere otras compañías. ¡Ni siquiera me pagaron el sueldo que trabajé!”

En este contexto, los diputados del Frente de Izquierda de la Ciudad de Buenos Aires; Alejandrina Barry (PTS- FIT), Myriam Bregman (PTS-FIT) y Pablo Almeida (IS- FIT), presentaron un proyecto para que la legislatura se pronuncie contra las suspensiones de trabajadores y trabajadoras de Garbarino, donde denuncian además que les deben salarios desde abril.

Con los locales cerrados y sin plan

Después de dos meses de conflicto y varias audiencias en el Ministerio de Trabajo, donde la empresa no dio respuestas e incumplio todos los compromisos firmados, el Sindicato de Comercio emitió un comunicado donde anunciaba que llevaría adelante “MEDIDAS DE ACCIÓN DIRECTA en un marco de ALERTA Y MOVILIZACIÓN”. Sin embargo en el mismo no especifica fecha y el lugar de dicha acción y tampoco un plan de medidas concretas. Por otra parte, sorprende que estas declaraciones se realicen justo cuando desde la fecha hasta fin de mes las sucursales permanecerán cerradas por el Decreto presidencial.

Es preciso señalar, que desde que comenzaron los ataques las y los trabajadores de forma autoconvocada, organizaron cortes y manifestaciones para hacer oír su reclamo. Incluso en ocasiones confluyen con otras organizaciones de trabajadores y jóvenes para sumar fuerza en la pelea por preservar sus puestos de trabajo. Por lo que cualquier “acción directa” que no sea consultada y coordinada en común con los que ya vienen peleando tiende a restar y dividir las fuerzas.

En un contexto en el que la desocupación crece día a día y se hace cada vez más difícil encontrar trabajo, un “retiro voluntario” como le propuso la empresa a varios de sus empleados y el mismo sindicato alentó por debajo, no es es solución. Incluso, sigue vigente el DNU de prohibición de despidos, pero es papel mojado si el gobierno no garantiza que las empresas lo cumplan efectivamente. El dueño de Garbarino tiene un plan y los dice abiertamente; quiere ser como Mercado Libre y para eso necesita aplicar una reforma laboral, que va desde cierres de locales, reducción de personal y peores condiciones de trabajo para sus empleados, que a costa de amenazas y miedo a ser suspendidos lo que busca es que agachen la cabeza cada vez más.

Se hace más necesario que nunca dar una respuesta que esté a la altura del ataque. Un sindicato que quiera dar una pelea seria para defender los puestos de trabajo debería convocar a asambleas, que en el marco de la virtualidad es factible de realizar, donde se vaya preparando y se vote un plan de lucha con medidas concretas. Empezando por un fondo de huelga para sostener a las familias que quieren seguir peleando y no los quiebren por hambre.

Son los propios trabajadores los que tienen que discutir con qué plan van a llevar adelante su lucha, para coordinar a nivel nacional, sumando incluso a los empleados de las demás empresas del grupo, que vienen sufriendo los mismos ataques como Digital Fueguina.

Fuente: La Izquierda Diario

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