Facundo, de apenas 12 años, iba de acompañante en una moto junto a un amigo. Sólo eso le valió un disparo de un balazo en la nuca propinado por un efectivo de la policía de Tucumán. Los policías dijeron que circulaban “de forma sospechosa”. Varios organismos de derechos humanos denunciaron que esta forma de actuar de las fuerzas de seguridad en todo el territorio es claramente impulsada por el Gobierno nacional.
Matías Lorenzo Pisarella, Coordinador de Seguridad y DD.HH. de Andhes (Abogados del Noroeste en Derechos Humanos), dijo en el programa A los botes de FutuRock FM que “Facundo fue acribillado, la familia quedó horrorizada al desvestirlo”.
Contó que “Facundo y Juan venían de ver unas picadas en el parque de la provincia. En ese trayecto fueron interceptados por dos motos de la policía y fue baleado con un tiro en la cabeza. No es claro cómo fue la persecución entre el principio y el disparo”.
“El personal policial vio que eran sospechosos y en el intento de detenerlos, Facundo fue acribillado. O sea, no sólo recibió un tiro en la nuca que le salió por la frente, sino que su cuerpo presentaba una cantidad enorme de marcas de balas de goma, sobre todo en la espalda. La familia quedó horrorizada al desvestirlo. También se veía la marca de una bota en la cara del joven denotando que le pegaron una patada en la cabeza”, especificó.
“Ayer la Policia pasó y nos dijo ‘la próxima bala va para el otro chico’. Somos marginados en el barrio”.
“Estamos hablando de un ensañamiento. Dos jóvenes volvían a su casa y sufrieron la doctrina Chocobar. Son dos pibes de barrios humildes, que usan ropa deportiva y son morochos. Por eso la policía querían detenerlos. Juan fue herido con una bala de goma y habría sido rozado por una de plomo cuando Facundo fue fusilado por la policía”, sostuvo el abogado.
Explicó además que “la policía podría haber hecho cualquier otra cosa: un tiro en la pierna o en la moto. Pero, ¿un tiro en la nuca? Es una locura. No lo podemos aceptar. El Estado está para protegernos, no para ejecutar”.
“Desde que el Presidente y la ministra de Seguridad avalaron a Chocobar hubo entre cinco y seis casos de gatillo fácil en Tucumán. Eso demuestra una falta de organización en las políticas en general”, sentenció.
En tanto, Malvina Gómez, tía y madrina de Facundo Ferreira, aseguró que ningún integrante del gobierno nacional ni provincial se acercó a la familia, al tiempo que sostuvo que la propia fiscal del caso les aseguró que el chico “no tenía pólvora en las manos”.
En diálogo con el programa radial Crónica Anunciada, que se emite por FM La Patriada, la mujer aseguró que su sobrino “era una excelente persona, no tenía problemas con nadie, era un excelente hijo, compañero y hermano, era muy querido”, al tiempo que destacó que él “se juntaba con todos: con el chorro y con el chico bien, porque no tenía problemas con nadie”.
En este sentido, Gómez sostuvo: “Facundo no era chorro ni delincuente ni nada: él quería ser como Messi y así lo dejaron, bajo tierra”, y agregó que “la sociedad está juzgándolo mal” ya que era “un excelente amigo, sobrino e hijo”.
”Para ellos mataron a otro delincuente y se acabó. Pero no es así, no tienen derecho a sacarle la vida a nadie”, arremetió contra las autoridades policiales y gubernamentales, para luego pedir “que no haya ningún Facundo más” en el país.
Además, la tía del nene de 12 años asesinado afirmó que la policía continúa amedrentando a la familia y relató un violento episodio que ocurrió este fin de semana: “Ayer la Policia pasó y nos dijo ‘la próxima bala va para el otro chico’. Somos marginados en el barrio”.
Gómez también se preguntó por qué el chico fue ingresado en el hospital como Facundo Burgos: “Lo anotaron como si tuviera 18 años y nos informaron tres horas después: ¿Por qué hicieron eso?”.
“Queremos que nos digan quienes fueron y por qué lo mataron. Nosotros los perdonamos, pero queremos Justicia”, concluyó.