La decisión del gobierno nacional, mediante el Banco Nación, de aumentar la tasa de interés que se cobra a quienes reciban un crédito en la ya popular modalidad de las UVA, generó malestar entre los ahorristas, especialmente entre quienes tenían el trámite iniciado, pero todavía no concretado.

Para los préstamos de un millón de pesos, se estima que una cuota inicial que iba a ser de $6.500 pasará a costar cerca de $9.500, con el ajuste del 40% sobre la cuota, y un interés anual estimado en torno del 6,5% -para quienes no son clientes, será del 8%- sobre el valor de la inflación.

El cambio obedece a la necesidad de los bancos de buscar mayor liquidez y ofrecer a ahorristas la inversión en UVA, para seguir teniendo dinero para dar los créditos. “La banca pública tiene el 80% de los créditos dados durante el año pasado; para que sea sostenible, haya liquidez en el banco y seguir ofreciendo créditos, hay que hacer estos ajustes en la tasa de interés“, dijo el secretario de Vivienda de la Nación, Iván Kerr .

El funcionario, que también conduce el programa Procrear, se refirió de este modo al aumento de las tasas para los créditos hipotecarios de Banco Nación, que pasarán de 3,5% a 6,5% a partir del 1° de mayo.

Alivio para algunos…

El anuncio del Banco Nación, que envió las nuevas tasas de interés por mail para todos aquellos que estuvieran gestionando un crédito, sorprendió a cientos de ahorristas, que temieron ver encarecido el monto a pagar, tanto que podrían ya no dar la talla para recibir el dinero (la cuota tiene que ser menor al 25% de los ingresos familiares).

Eso lleva el ingreso requerido, en el ejemplo de un millón de pesos, desde 25.000 pesos a 35.000 por mes. Sin embargo, Kerr señaló que “todos aquellos que están ya seleccionados por el programa Procrear y gestionando sus créditos en el Banco Nación vamos a mantenerles la tasa original, inclusive si escrituran después del 30 de abril. Lo hemos convenido entre Procrear y el Banco Nación”.

Preocupación para otros

Mientras tanto, todavía no hay definiciones sobre otros posibles cambios que se adoptarían para dar mayor sustentabilidad al sistema. Desde la entidad dejaron trascender que eliminarían la figura del codeudor (es decir, la posibilidad de sumar a los padres como parte del ingreso familiar), y que bajarían el plazo de pago, de 30 a 20 años como máximo.