Mariela buscó desde el primer minuto a su hermana, Gissella Solís Calle. Fue, de hecho, quien llamó a Abel Casimiro Campos el novio de la mujer para ver si sabía algo sobre su paradero. Ella fue quien identificó el cuerpo hallado en el Camino Negro de Ensenada y desde ese mismo lugar lo confirmó a los medios que aguardaban la noticia.

“Tengo la mala noticia de decirles que encontramos a Gissella. Yo la quería encontrar viva esa era mi ilusión”, comenzó diciendo la mujer.

“Gracias por habernos acompañado. Yo la quería encontrar viva pero la encontré muerta. Este desgraciado desmembró a mi familia porque mató a mi hermana”, analizó. Mariela también destacó el labor de “la policía y la fiscal quienes hicieron un gran trabajo”.

Por último dijo: “Mis papás no lo saben aun. Ahora se las voy a decir, esto es un duelo que voy a atravesar con mis padres no quiero que ellos se mueran”.

El cuerpo de Gisella fue encontrado tras un rastrillaje realizado en la bajada de la autopista en Villa Elisa en base a datos recogidos de una cámara de seguridad en la que veía a la camioneta de Campos ingresar en la zona en la mañana del miércoles 16 de enero.

Según se informó, el cadáver estaba enterrado y envuelto en una sábana perteneciente a la víctima, que la propia Mariela había notado que faltaba en la casa. Tras ser reconocido en el lugar del hallazgo, el cuerpo fue trasladado a La Plata para ser sometido a una autopsia en la Morgue Judicial.