¡Histórico! Caciques de Almafuerte recibieron a sus pares de Boulogne Sur Mer para disputar un partido de Rugby

Por primera vez desde el inicio del programa denominado “Rugby e Inclusión”, jugadores de distintos complejos carcelarios participaron entre sí, de un encuentro deportivo cargado de emociones.

Caciques, del Complejo Penitenciario Boulogne Sur Mer, fueron recibidos por sus pares de Almafuerte, para jugar el primer partido de rugby entre personas privadas de libertad de la Provincia. Este hecho histórico, contó con la participación de más de 50 jugadores de ambos establecimientos, quienes agradecieron la oportunidad de poder compartir nuevas experiencias mediante las prácticas deportivas.

El encuentro, más allá de tener como objetivos principales el mejoramiento de técnicas y tácticas que les permitan seguir avanzando en el proceso de aprendizaje, sirvió también para fortalecer el programa denominado  “Rugby e Inclusión”, y continuar promocionando la práctica de este deporte en contextos de encierro.

De esta manera, todos los responsables del proyecto participaron de manera conjunta con distintas áreas del Servicio Penitenciario de Mendoza, tales como Seguridad, Traslado y Deportes, para poder llevar adelante una jornada que no contaba con precedentes, al menos en lo que respecta a este deporte.

Es importante destacar que, así como la educación y el trabajo son pilares fundamentales para que las personas privadas de libertad avancen en su proceso de resociabilización, quienes participan de las prácticas deportivas puedan educarse en valores como el compromiso, el trabajo en equipo, el respeto, y la disciplina.

Matías, capitán del equipo de Boulogne Sur Mer, expresó que “éste era un partido sumamente esperado por todos nosotros, ya que nos veníamos preparando incluso desde antes de la pandemia. Estamos muy agradecidos con todos los que hicieron posible este encuentro, ya que sabemos todo el esfuerzo que esto implica.

“En cuanto al partido, creo que fue un partido inteligente pero sobre todo sano. Es la primera vez que jugábamos en una cancha más grande. Hemos aprendido mucho todo este tiempo, gracias a los tutores y a todos los clubes de la provincia que nos han visitado. El rugby transmite la amistad y el compañerismo, es como una familia” finalizó Matías.

Por su parte, Marcos, capitán de los Caciques del Módulo 2-4 del Complejo Penitenciario Almafuerte dijo que “ésta fue una experiencia increíble. Si bien, el resultado fue un empate en 15, poder compartir un partido con otros chicos fue una victoria para ambos lados. Volver a reencontrarnos es una alegría, ya que el rugby nos permite darnos los valores del compañerismo y la unión”.

El programa

La creación formal del Área de Deportes dentro de la órbita del Servicio Penitenciario permitió fortalecer las prácticas deportivas como una herramienta más para favorecer la resocialización de las personas privadas de libertad.

Como parte de este proyecto surgieron “Los Caciques”. Ellos se transformaron en pioneros en incluir al rugby como uno de los deportes principales entre las actividades que se realizan en todos los complejos carcelarios de Mendoza.

Este programa, nacido con el nombre de “Rugby e Inclusión”, inició a principios de 2016, bajo el mismo modelo implementado en Buenos Aires con el equipo de Los Espartanos. A través del deporte, lograron bajar significativamente no sólo la reiterancia sino también la conflictividad y la violencia intramuros de aquellas personas que, estando privadas de libertad, formaban o habían formado parte del equipo.

En Mendoza, los integrantes de este equipo son personas privadas de libertad alojadas en un mismo módulo. El objetivo es que el compromiso sea conjunto y se vea reflejado en la convivencia, mediante la incorporación de valores como la disciplina y el trabajo en conjunto.

Para ser “cacique”, en primer lugar, hay que tener excelente conducta,  asistir a la escuela en cualquiera de los tres niveles que se dictan, ya sea primario, secundario o universitario y, por último, participar en algún taller laboral.

De esta manera, Los Caciques han ido ganando popularidad en el mundo del rugby, gracias a la visita de varios clubes de la provincia, quienes desinteresadamente se han acercado a compartir con aquellos que están iniciándose dentro del mundo de este deporte, a pesar de encontrarse en un contexto de encierro.

La presencia de jugadores de los clubes de Los Tordos, Liceo, Maristas y Chacras, entre otros, permite poder mejorar técnicas y tácticas, pero principalmente  relacionarse y fomentar la resocialización.

Cabe destacar que hay piezas fundamentales para que este programa haya podido mantenerse en el tiempo. Por un lado, los “tutores”, un grupo de voluntarios como Guillermo Seguí, el padre jesuita Marcos Alemán, Mariano Lemoine, Ulises Tocino, Edgardo Galeano, Juan Pablo Giol, Guillermo Navarro, entre otros. Y, por otro, gracias a las autoridades y el personal del Complejo Penitenciario Almafuerte, que creyeron en el proyecto y han trabajado de manera mancomunada con todos los participantes para mejorar los espacios y permitir la presencia de terceros.

Actualmente, una gran cantidad de personas privadas de libertad participan de este proyecto que tiende a expandirse y continuar ganando terreno desde el esfuerzo, tal como lo marca el Rugby.

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