El fin de semana, en un descampado de la localidad sanjuanina de Chimbas, apareció el cuerpo desmembrado de una mujer. El mismo, no tenía los brazos y además, presentaba el rostro totalmente desfigurado.

Los investigadores, sin embargo, lograron identificar a la mujer hallada: se trata de Yamila Pérez, una mujer humilde de 27 años que era madre de 3 hijos: uno de ellos había nacido en mayo. La mujer consumía y vendía drogas, al tiempo que ejercía la prostitución.

Yamila había sido madre en mayo.

La autopsia reveló que a Pérez la asesinaron de ocho puntazos, le arrancaron los brazos, los hombros y parte de la clavícula. Por la saña del mismo, el crimen como venganza y mensaje mafioso, relacionado al mundo de las drogas, es lo que cobra mayor solidez en la investigación.

Investigan si vendía drogas en el barrio.

Conocida su identidad y parte de su historia personal, el magistrado Guillermo Adárvez, del Tercer Juzgado de Instrucción ordenó la detención de una ex pareja, un hombre que aparece junto a ella en sus fotos recientes de redes sociales y a otro hombre con el que Yamila se relacionaba como trabajadora sexual.

Las fotos fueron subidas al Facebook de la víctima el 12 de junio.

Además, se ordenó una requisa en el Penal de Chimbas donde están detenidas personas procesadas por una megacausa de drogas y que Yamila conocía. No se descarta que desde allí se haya orquestado su violentísimo crimen.